Una de esas cosas que no entenderé nunca es la existencia de inmigrantes que apoyan políticas en contra de la inmigración o que critican de forma completamente prejuiciosa la existencia o llegada de otros inmigrantes al país en el que residen. Este fenómeno tan absurdo aparentemente se da especialmente entre los inmigrantes que llevan más tiempo, aunque no necesariamente sean los mejor integrados ni adaptados a la sociedad en la que habitan.
Así, a lo largo de los años me he podido encontrar a españoles que critican a los latinos que vienen aquí, o a los musulmanes. También a latinos que critican a los chinos o a los somalíes. A chinos que critican a los árabes. A musulmanes que critican a los africanos. A africanos que critican a los europeos del este. Los europeos del este que critican a los turcos... Se puede uno recorrer las distintas comunidades provenientes de todo el globo y encontrar los mismos prejuicios: los de el sitio X vienen a aprovecharse del sistema, desde que han llegado hay más robos, son todos unos tal o cual, no se quieren integrar, estropean las oportunidades de trabajo... Blablabla. La misma basura en todas las bocas.El otro día por ejemplo charlé con unas mujeres que después de varias décadas aquí todavía no hablan bien danés. Trabajan en negro y no pagan impuestos. Y todavía se permiten decir que los de tal o cual sitio vienen aquí a robar, que la gente de no sé qué país cobra mucho menos en negro y le estropea las posibilidades a los demás, que los que han llegado últimamente de allá no se quieren integrar y que Dinamarca debería prohibir que vengan más inmigrantes... Increíble. Y realmente triste.








