12 junio 2013

Soy horrible

Las 5.30 de la mañana. Metro de camino a mi trabajo. Cuando me voy a sentar, la persona que ocupa el otro asiento se agranda para evitar que me siente a su lado. Ignoro el lenguaje corporal, me siento y leo un periódico gratuito que he cogido por el camino. En danés. Dato relevante porque la persona que tengo al lado resulta ir acompañada de la persona que tengo delante y ambes hablan español. Pasa un rato en el que están hablando de sus cosas y yo leyendo mi periódico. De repente ella le dice a él "¿Has visto ESTO que tengo lado?". El hombre parece no entender. La mujer lo repite con más euforia. "¡Esto, esto aquí!". El hombre mira en todas direcciones visiblemente confuso. Y ella empieza a explicarse "Esto, horrible, no me gusta nada, una monstruosidad, horrible. ¿No has visto que lleva la cabeza rapada, monstruosa, horrible?". Claro, con esto por fin tanto el hombre que tengo delante como yo entendemos a lo que se refiere. Aparentemente a la individua no le gusta mi pelo y no sabe identificar mi género. Y aparentemente cree que se puede permitir el lujo de ponerme a parir delante de mi cara porque cree que hablo danés. Solamente.

Con toda la calma del mundo, levanto la vista del periódico, la miro a los ojos y le digo en mi español de España "¿Ah, sí? ¿Te parece?". La cara de sorpresa, los ojos como platos, la mandíbula colgando y el rubor en la piel por supuesto dignos de un cómic. "Sí", balbucea... "lo siento". Y el silencio absoluto se apodera de ella y no vuelve a abrir la boca en lo que queda de viaje. Ni él tampoco, que solo mira al suelo.

Esta vivencia un poco cómica en realidad es solo la muestra clara de la actitud que siento que despierto de forma constante cuando me muevo por la ciudad. En este caso, la reacción era la misma lo que pasa es que fue expresada con palabras, porque la persona de turno se sintió protegida, erróneamente, en su idioma no mayoritario. En otras ocasiones me sucede al revés. Si alguien me escucha hablando español o inglés a veces cree que no hablo danés y comenta sobre mí de forma abierta en mi cara. Por supuesto, siempre de forma tan desagradable.

Lo más interesante es que mi forma de romperle los esquemas a la gente no es tan brutal como cabría esperar del tipo de reacciones que recibo de forma constante. Tan solo tengo un aspecto un poco menos normativo que la mayoría, pero todavía muy lejos de lo que deseo llegar a alcanzar. Mi perfomatividad de género no es tan confusa como quisiera. Mi cuerpo es leído por lo general de forma bastante unívoca. Los pocos detalles que lo diferencian no son tan visibles de lejos. Mi ropa, por motivos económicos, todavía sigue siendo bastante estándar. Y mi pelo es un poco punk, pero vamos, nada comparado con lo que podría ser. Pero, curiosamente, esos pocos elementos unidos a la lectura de mi raza y/o etnicidad como extraños, crean una hostilidad que no es casi nunca invisible y que en ocasiones es violenta. Como cuando me empujan por la espalda o me gritan.

Horrible. Soy horrible. Porque la sociedad no puede aceptar nada que se aleje mínimamente de la norma.






28 mayo 2013

Mejor follar sin hablar demasiado antes


Con lo atractiva que me parecías, lo poco atractiva que me resultas después de las últimas conversaciones contigo. 

Cada vez veo más claro que mi atracción sexual por alguien o algo se ve enormemente afectada por mis ideas, y que si pretendo solamente centrarme en el atractivo físico y tener sexo sin más, es mejor que cruce las mínimas palabras con la persona de turno, porque por lo general el atractivo se esfuma por completo con la cantidad de mierda que sale de la boca de cualquiera en cuanto se lanza a contar un poco sobre sus ideas o de sí misme. Para follar con alguien con ele que solo quieres follar, lo mejor es hablar lo mínimo por adelantado. O mejor dicho, lo mínimo que no sea relacionado con el sexo que se piensa llevar a la práctica. Todo lo demás en mi caso lo que veo es que por lo general lo único que hace es quitarme las ganas. Follar con alguien que "esté muy buene" físicamente para mí, pero que tenga ideas de derechas, comportamientos -istas (racistas, sexistas, clasistas, cisexistas, etc.), pretensiones monógamas o cualquier otra de las estupideces que hay que escuchar no me pone. De hecho, es que hasta la persona deja de ser atractiva incluso físicamente. 





18 mayo 2013

Te pincho más tarde

La historia se repite. Contacto a une de eses que se deben considerar mis viejes amigues por chat, sms, teléfono o lo que sea. Una respuesta rápida con un "me estaba yendo" o "te pincho más tarde". Y luego nunca sucede. Y yo me pregunto, si no quieren hablar conmigo, ¿para qué contestan? ¿Para qué dicen que sí cuando en realidad es no? ¿Por qué no me dicen que deje de molestar? O sobre todo, ¿por qué quieren seguir utilizando esa etiqueta, "ser mis amigues", si en realidad no tienen interés en mantener el contacto? 

Esa gente que conocía cuando vivía en el país en el que crecí, ¿qué tiene en común conmigo hoy? ¿De qué podemos hablar? ¿No será por eso que no hay forma de mantener un contacto significativo y que tenga sentido?

Me canso de convenciones sociales que no tienen sentido. Si no me pinchas más tarde, no lo anuncies. Si no quieres hablar, dímelo. Si no te apetece hablar, no contestes. Si mantener el contacto ya no tiene sentido, no lo hagas. Pero tranquiles, que yo ya me aprendo la lección y me dejo de idioteces. 





15 mayo 2013

¿Mis blogs divididos en etiquetas?


Hablando con un amigo, me dice que aunque digo no querer etiquetas identitarias y no hacer políticas identitarias, con el cambio de mis blogs, he hecho precisamente esto: tres etiquetas que se corresponden en su opinión a tres identidades

Mi reacción inmediata fue decir que no es así, que el blog no está dividido en identidades, sino en temas, además de explicar que yo originariamente no quería dividirme en temáticas, y que por eso había creado mi blog de la forma en la que lo había hecho, pero que acabé rindiéndome ante tanta queja después de años de cabezonería. 

Ahora, después de darle vueltas, sinceramente sigo sin ver que haber divido el blog en temas sea lo mismo que hacer política identitaria. Es cierto que en un lugar hablo de cosas relacionadas con el racismo, en otro con la sexualidad y el género y en el último de forma más personal y menos teórica, aunque igual de política. Sin embargo, no veo que eso los convierta en blogs identitarios. Centrarse en un tema no es lo mismo que crear una identidad en base a ello. No es lo mismo escribir desde una perspectiva queer sobre sexualidades subversivas que escribir siendo queer. No es lo mismo escribir desde la perspectiva de una persona vista como marrón que desde la identidad de ser marrón. No es lo mismo escribir sobre lo que hago, vivo, siento, pienso en/con mi vida que escribir sobre lo que soy. Es cierto, antes escribía y hacía política identitaria. Y este blog está repleto de artículos que lo demuestran. Pero ya no. Tampoco en mis blogs.





09 mayo 2013

Regresar para cuidar a tus progenitores


Tengo una amiga que se ha ido de España a intentar cumplir su sueño. Y cómo no, después de una temporada en el extranjero, ha aparecido el típico dilema: su padre está enfermo y mi amiga, lejos de su familia, siente que tiene que volver a cuidarlo. Vamos, abandonar su sueño o al menos aplazarlo durante una época por amor, en este caso amor de hija. Yo, escuchando esto, no dejo de revolverme. Primero porque veo que mi amiga está reproduciendo la estructura patriarcal en la que ella, como hijA, tiene que cumplir su función como cuidadora. Incluso teniendo un hermano que vive en la ciudad de sus padres. Segundo porque además está reproduciendo la estructura del heteropatriarcado capitalista en la que se producen hijes para que cuiden de ti en tu vejez. Y tercero porque todo esto lo acepta ella misma, se lo impone como un imperativo necesario del amor, como algo que en realidad surge de ella, en un clásico ejemplo de autoopresión reguladora no cuestionada. Sacrificio como mujer. Sacrificio como hija. Sacrificio como ser que ama. Los sistemas de opresión te persiguen hasta el otro lado del planeta, porque están en ti.






15 abril 2013

Mi exclusión se contagia

La experiencia de esta última semana, que un grupo se vuelva contra mí y me excluya, empieza a ser tan común en mi vida que en cierto modo siento que me estoy haciendo inmune. No del todo, claro está, pero siento que por una parte me afecta mucho y por otra lo veo todo con una frialdad que me sorprende. Sin embargo, lo que no esperaba ver de forma tan clara es cómo te afecta a ti, cómo tú empiezas a pagar con la misma moneda por ser asociade a mí. Incluso cuando soy yo quien crea el supuesto "problema", tú también eres metide en el mismo saco y tú también acabas siendo excluide. Y tú, no acostumbrade a vivir esas reacciones tan violentas todo el tiempo, aunque ya sé que has vivido tu parte de agresión y exclusión, sufres por ello de una forma para mí más visible. Y eso sí que me duele y me afecta.

Así pues, la exclusión se contagia. No porque tú te comportes del mismo modo que yo, sino porque la gente, el grupo te castiga por elegir mi compañía. Y eso en sí, es otro mecanismo de control social que hace que la mayoría elija no comportarse como yo.






05 abril 2013

¿Y la desbandada a los otros blogs?

No lo entiendo. Esperaba que hubiera una desbandada de este blog a los otros dos. Al dejar que este sea mi blog personal y quitar de aquí los temas que la mayoría viene buscando, o bien algo no hetero o cis, o bien algo sobre inmigración y Dinamarca, pensaba que el número de visitas diario bajaría drásticamente, y que la mayor parte de les suscriptores se moverían a uno de los otros dos. Pero ya han pasado un par de semanas, y las visitas aquí siguen siendo casi constantes, las suscripciones prácticamente no han cambiado, si acaso han subido. ¿Por qué? 

No me puedo creer que a la gente, que ni me conoce ni probablemente me vaya a conocer, le interese leer más mis aventuras y desventuras personales, mis comeduras de cabeza, mis declaraciones de odio y lujuria y mis estados cambiantes de ánimo que aquellos temas que les traen aquí en primer lugar y que eran lo que estaban buscando. Algo tiene que no funcionar de forma óptima, intuyo. ¿Pero qué? 





24 marzo 2013

Dos -y medio- nuevos blogs

Ya está. Por fin tras semanas luchando con Blogger he conseguido crear mis nuevos blogs:















Este blog también continuará, como mi blog personal.






Como se puede ver, he cambiado el aspecto. He intentado crear una identidad común para todos los blogs. A partir de ahora podéis suscribiros solo a ese tema que venís buscando. O a los tres blogs, por supuesto.

Todavía hay algunos leves errores de diseño, y sigo intentado mover las entradas antiguas de este blog a los otros, pero por ahora no funciona. A ver si de algún modo lo consigo. Si no, se quedarán aquí. Ya avisaré.

Así que ya está, pásate por los nuevos blogs y dime lo que piensas :-)






08 marzo 2013

Intentando dividir mi blog en tres


Aunque os parezca que en este blog ya solo hay silencio, porque quería esperar a anunciar las nuevas direcciones aquí, no lo he abandonado todavía. Llevo un par de semanas intentando crear los nuevos blogs y hacer el cambio en este. Pero por ahora, ha sido sin mucho éxito, así que mejor dar señales de vida...

El problema básico proviene de intentar dividir este blog en tres. Si solo copio el texto de algunas entradas y lo pego en los nuevos blogs, toda la gente seguirá viniendo a este, porque es el que se encuentra al buscar en Google y los diversos enlaces. Además el tener textos duplicados hace que Google no quiera indexar los nuevos blogs. Por eso estaba buscando otra solución mejor que incluya reenviar el tráfico que llega a cada entrada concreta al nuevo blog pertinente. Pero, cuando intento mover esas entradas relevantes a mis nuevos blogs, Blogger decide que mis blogs son SPAM y me bloquea el acceso. Y claro, con Google es casi imposible razonar. Así que ahora estoy esperando a que sus robots, o personas, o ciborgs o lo que sean,  decidan, con suerte, que no estoy haciendo spam, y me dejen volver a acceder a esos nuevos blogs que había creado.


Es un proceso muy frustrante. Así que espero que se acabe pronto.

No obstante, para terminar las buenas noticias. El aspecto de los nuevos blogs será menos caótico. Y mucho más bonito. Dejará de estar basado en una de estas plantillas hiper viejas de Blogger, con lo que también me permitirá arreglar los problemas de diseño con mucha mayor facilidad. Estoy deseando empezar ya.





13 febrero 2013

Cambios definitivos en este blog

Definitivamente seguir escribiendo en este blog en la forma que tiene en el presente no me atrae. Aunque lo he intentado durante los últimos meses, no funciona. Sin embargo, sigo teniendo incontables cosas que decir y la misma pasión por escribir. Lo que sucede es que el formato que este blog tiene, me impide hacerlo con la libertad que yo deseo. Me frustra. Me obliga a cosas que no deseo. Va acompañado de una serie de expectativas que me bloquean. Tanto que al final siento asco por lo escrito, por lo no escrito, por lo que es y lo que pudo haber sido, por lo que muestra y lo que esconde. Por eso he tomado la decisión de realizar una serie de cambios drásticos en mi forma de bloguear.

Durante años he argumentado a favor de tener un blog general que une muchos temas. Tras ello había una ideología: mostrar diversidad, también dentro de una misma persona. Obligar a leer que una persona no es solo inmigrante, transgénero, vegana, académica, cinéfila, fetichista o lo que sea. Quería mostrar que detrás de cada pequeño tema hay otros muchos que aunque no se ven en ese momento, pueden ocupar tanto o más espacio en la vida de esa persona. 

También he argumentado por no borrar ni una de las entradas antiguas de mi blog, por muy poco relevantes o desactualizadas que me parecieran. Con ello quería mostrar que las identidades, las subjetividades y los puntos de mira varían con el paso del tiempo. Que siempre hay cambio, y que no se es, o por lo menos no se es nada estático. 

Pero esto ha creado tantos problemas que finalmente ya no veo el sentido y he decidido rendirme a la evidencia. La gente que llega aquí, lo hace buscando una cosa en concreto. Si se detienen a mirar lo que hay alrededor de eso que les ha llevado hasta aquí, encuentran algo que no saben descifrar. La mayoría se va. Algunes se quedan. Y con elles aparecen unas expectativas. Les que buscan cosas sobre Dinamarca se quejan de leer lo que trata otros asuntos. Les que buscan cosas queer, no quieren leer mi basura personal. A la mayoría sinceramente le importa un rábano si hoy como chocolate con chili o si mañana he visto "La Comunidad". Y no me extraña. ¿Para qué leer los ires y devenires de alguien a quien no conoces y que tampoco te aporta nada? Yo pensaría exactamente lo mismo.

Es evidente además que la ingente masa de basura publicada con la que no me identifico, las entradas en femenino, mi adherencia a ideas que ya no son mías, todo presentando en una mezcla infinita de entradas vacías, solo me produce cansancio. Así no puedo seguir. 

Por eso esta será la última entrada de este blog en esta forma. En adelante voy a escribir en blogs individuales que se centrarán en temas concretos. Por ahora tengo claro tres: uno personal (seguramente este mismo), otro sobre ser inmigrante y lo relacionado con vivir en Dinamarca y Escandinavia y el tercero sobre lo relacionado con el mundo LGBT y una perspectiva queer. Creo que así me será mucho más fácil liberarme de las expectativas de eses lectores que siento que me presionan en direcciones que no deseo. Y con ello me será más fácil sentarme a producir entradas que son más relevantes para mí.

Lo que no tengo claro es la forma, y quería pediros vuestra opinión. Sí, a vosotres les que llegáis aquí por casualidad. Pero sobre todo a vosotres los que seguís por aquí y habéis leído una pequeña o gran colección de entradas.

¿Cómo lo hago? ¿Borro las entradas de este blog y las divido en blogs relevantes o las dejo estar aquí y empiezo desde cero? También puedo copiar las entradas que hay aquí en el blog relevante y redireccionar a las personas que lleguen aquí al blog relevante. El problema es qué sucede entonces con todas las suscripciones, los comentarios, los enlaces a este blog, los comentarios asociados en Facebook y Twitter y demás. ¿Lo elimino todo y empiezo de cero? También me había planteado publicar las entradas en los blogs relevantes, y hacer de este una continuación en la que se publique todo lo que escribo, pero entonces se duplicaría el contenido. Y con ello corro el riesgo de volver a ver esto como una pesadilla en la que nadie está conforme. Ni yo ni les que me leen. ¿Sugerencias?