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08 noviembre 2012

Amor unidireccional, recíproco o multidireccional

El idioma que hablamos construye y determina de manera casi imperceptible la forma en la que vemos el mundo. Ese cristal a través del que he recibido muchos de los conceptos con los que he crecido, el español, es un filtro que en muchas ocasiones no me ha dejado ver más allá de mis narices. Un ejemplo claro. O yo me equivoco o el concepto amor en español no dice nada acerca del número de personas que deben poseer ese sentimiento. No se menciona pues si es algo unidireccional o si es necesaria una reciprocidad para que se dé semejante sentimiento. Así, si tú sientes algo intenso por alguien y ese alguien no siente nada por ti, en español a menudo dirías que quieres amas a esa persona. Si dos individues desarrollan ese mismo sentimiento intenso de forma recíproca, seguimos hablando de querer o amar. Y si un grupo comparte ese mismo sentimiento hacia el grupo pero no hacia todes y cada une de les individues de ese grupo, o no en el mismo modo, seguimos hablando de amar. Amor pues en español es un concepto que incluye algo unidireccional, recíproco y multidireccional. No tenemos palabras diferentes para nombrar las diferentes situaciones, y eso nos hace confundirlas y entender que son lo mismo.

Esta simplicidad conceptual del español en cuanto a este sentimiento ha creado en mi cabeza una forma de ver el mundo de la que no era consciente. Incluso cuando he aprendido otros idiomas que disponen de varios vocablos para referirse y diferenciar estas ideas, durante mucho tiempo no había sido capaz de saltarme mi propio filtro y dejar de hacer esos términos como sinónimos o quasi-sinónimos cuando en realidad no lo son. Y eso es un problema, porque afecta sin duda a mi manera de vivir esos sentimientos. Y a las expectativas que tengo sobre ellos. Y ahora que por fin despierto a otras realidades, veo que para mí el "verdadero" amor, ese del que yo he ido hablando, no puede ser unidireccional, porque el amor, como todo lo demás, no es, sino que se construye en un diálogo, se hace

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26 junio 2012

¿Ele o elle?

Ya sabéis que intento usar un lenguaje que también incluya personas de género ni masculino ni femenino. Tengo una duda y veo que escribo y digo ambas cosas, según el momento en el que me pille. Para usar en castellano un pronombre personal en singular ¿qué será mejor, elle o ele? ¿Alguna opinión a favor o en contra de alguna de las propuestas?

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04 mayo 2012

Género gramatical neutro

Estoy modificando mi español para adaptarlo a mi forma de ver el mundo. Para poder expresarme con propiedad y de forma no ofensiva. Por ello, no solo quiero usar el genérico singular y plural en neutro, también necesito crear un tercer género gramatical para esas palabras que no quiero determinar ni en femenino ni en masculino al hablar de entidades con otros géneros o con género neutro. Esto lo voy a hacer del mismo modo que he hecho con el genérico, utilizando las terminaciones en -e y -es, para con ello separar el neutro del masculino, que en el presente se encuentran unidos (y por tanto son confundidos) en español. 


Por supuesto, este uso tiene su origen en una necesidad personal que surge de mi deseo de utilizar el neutro al hablar en español de personas genderqueer y transgénero que como yo misme no pertenecemos ni al género masculino ni al femenino.

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03 mayo 2012

Genérico neutro en singular

Ya hace un tiempo que lo empecé a hacer con el genérico en plural: neutralizarlo utilizando la terminación en -es en lugar de en -os o -as. Así escribo las entradas de este blog desde entonces, así escribo mis textos privados a mis amigues y conocides. Así hablo español. Y sin embargo no me resulta suficiente: necesito también hacerlo con el genérico en singular. Por supuesto, siguiendo el mismo método: -e en lugar de -o o -a. He decidido por tanto ponerlo en práctica desde ya mismo, aunque en su momento había elegido dejarlo para el futuro porque veía que era un cambio mucho más difícil de extender que el del plural que ya existía en parte por medio de construcciones como ellxs o ell@s. Pero lo cierto es que me ha resultado todo el tiempo artificial e ilógico hacerlo en plural y no en singular, por lo que voy a cambiarlo.



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19 marzo 2012

El plural genérico en -es

Desde este fin de semana he decidido adoptar un cambio en mi uso del español de forma consecuente y constante. Desde ahora el plural genérico que voy a utilizar va a ser en -es, no en -os como establece la norma en el presente, ya que este coincide con el masculino y por tanto se confunde y tiende a invisibilizar a todas las personas de los demás géneros, además de ser participe en la perpetuación de un sistema heterosexista y machista. 

Ejemplos de este uso del plural genérico en -es
  • Todes somos amigues. 
  • Algunes somos extranjeres. 
  • Les hijes viven en Brasil.

Llevaba tiempo dándole vueltas. Aunque entendía los argumentos para utilizar el femenino como genérico en plural, no me terminaba de convencer la idea , porque como persona que no pertenece ni al género masculino ni al femenino veo en ello una simple sustitución que del mismo modo perpetúa ese sistema en el que solo hay dos géneros y en el que uno de ellos tiene que estar por encima de forma jerárquica. A mí lo que me hace falta es un genérico real, neutro, que no sea ni masculino ni femenino. Y creo que eso solo se consigue creándolo. En realidad ya estamos un poco sumergidos en el proceso de creación. Mucha gente (yo misma) escribimos a menudo cosas como todxs o amig@s. Pero eso es impronunciable, con lo que no se puede extender al lenguaje hablado, y con ello no conseguimos que se establezca su uso, y sin eso no se va a crear la norma. Sin embargo, con el uso de la -e podemos crear un genérico que también sea utilizado en el lenguaje hablado.

Algunes me han argumentado que es un problema usar -es porque coincide con el femenino de algunas lenguas autonómicas. Pero eso para mí no es justificación para no hacerlo. Estamos hablando de un determinado idioma, los demás tienen otras reglas. En muchos de hecho -a no es femenino, ni -o masculino. Pero en este sí, y eso es lo que hay que cambiar. 

Por otra parte, para mí esto es un paso muy importante y necesario para poder llegar a otro punto que veo más lejano y al que necesito llegar: la creación de un neutro sin género, que también se use en singular y que no sea necesariamente genérico. Por ejemplo, para hablar de mí hacerlo en -e en lugar de -a u -o. Es decir, por ejemplo escribir yo misme. Ahora cuando lo he intentado nadie lo entiende, por lo que finalmente acabo hablando de mí en masculino y escribiendo de mí en femenino. Pero si el uso del genérico neutro plural se establece en el lenguaje, de eso será relativamente fácil pasar a crear un neutro separado tanto del masculino como del femenino.

Así que ya lo sabéis todes. De ahora en adelante mi blog va a estar lleno de palabras no aceptadas por la norma del español/castellano. A ver si esto se extiende a otros sitios. Si os parece una buena idea, dadle difusión.

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10 febrero 2012

Alemán

Después de muchos años sin contacto con el idioma de los germanos, parece que últimamente en mi vida vuelve a resurgir por todas partes. Como siempre que lo hace es con algo que para mí es muy positivo, siento un enorme cariño por esa lengua.

La primera vez que me acerqué a este idioma era adolescente y estaba enamoradísima de una chica aunque no lo sabía por entonces. No, no de una alemana, como se podría esperar, sino de una española que estudiaba alemán. Para poder pasar más tiempo con ella, especialmente para poder volver de las clases con ella a solas, me apunté a un curso intensivo durante el verano para alcanzar su nivel y así cuando regresó de sus vacaciones pasamos todo el curso estudiando alemán... y por tanto juntas 3 tardes cada semana, que para mí eran mis momentos más preciados. 

Después dejamos de estudiar juntas pero yo seguí con el alemán porque me ayudaba a disfrutar de algo que me volvía loca por entonces: la filosofía. Pero cuando mi interés giró hacia otras áreas aparqué también el idioma.

Desde entonces, aunque muchas veces he pensado en volver a estudiar alemán, nunca he vuelto a hacerlo. Sin embargo, cada vez que me veo en la obligación de utilizarlo tiene que ver con algo que me resulta agradable como un viaje a algún país germanohablante o de Europa del Este, la visión de alguna película alemana (que por lo general me parecen muy interesantes) o el estudio de la cultura japonesa a través de una profesora alemana.

Tanto es el cariño que tengo por esta lengua que desde un par de años he estado estudiando la posibilidad de mudarme a Berlín, ciudad que me fascina, y tomármelo de una vez por todas en serio. Sin embargo, hasta ahora no lo he hecho. Y casualmente sin embargo el idioma ha vuelto a mí de otra forma que me hace seguir sintiendo esa relación tan positiva. En mi vida últimamente han aparecido personas cuyo idioma materno es el alemán, personas que me gustan mucho y que hacen que vivir en Copenhague sea una buena experiencia. Tanto que por momentos me dan ganas de volver a estudiar alemán y aprenderlo de verdad. Aunque solo sea para poder comprender, apreciar y disfrutar mejor de su compañía.

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05 enero 2012

Hacer el amor

Otro revolcón entre las sábanas. Y cada vez entiendo menos qué tiene que ver eso con el amor. Sexo es sexo. Para llamarlo hacer el amor de verdad que hay que estar un poco trastornado. Y sí, claro que se puede tener sexo sintiendo amor, pero el sexo no es amor, y tampoco hace el amor.

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21 diciembre 2011

Kæreste

Tengo problemas lingüísticos para hablar de las personas con las que estoy o tengo algún tipo de relación. Como decía aquí las palabras españolas no me gustan. Pero es que las palabras danesas tampoco lo hacen.

Kæreste, que se traduce como novio, novia, pareja, relación, rollo o lo que quieras, es la palabra más utilizada en danés para hablar de la persona con la que estás teniendo algo que incluye sentimientos y sexo, pero que no incluye un papel oficial, como el matrimonio. Este término no tiene género, lo cual es maravilloso y mucho mejor que sus equivalentes en castellano, a no ser que utilices algo como pareja.

Sin embargo, kæreste tiene un problema grave para mí que hace que no me guste utilizar la palabra. La etimología en sí misma.

Kære significa querido o querida. Por tanto, kæreste es el superlativo de ese adjetivo. Es decir, que significa el más querido o la más querida. Y eso tal vez funciona en el mundo monógamo de mucha gente (y a menudo ni eso), pero en mi mundo no funciona. Porque no puedo tener varias relaciones importantes para mí y que todas sean la más querida. Y tampoco quiero ni puedo graduar quién es el más querido de todas las relaciones. El amor ni es algo constante ni es algo medible ni es algo claramente definido que se aplica a un determinado sentimiento para mí. Por ello, lo que siento varía según el aspecto del que estemos hablando, el día en el que me encuentre y la escala de valores que utilicemos para ello. Pero, ¿quién quiere comparar el amor que se siente por las personas? Desde luego yo no.

Lo que es también extraño es esa idea de las relaciones basadas en el amor. ¿Solo se pueden tener relaciones estables y significativas con personas a las que se quiere? Tal vez tienes una relación sexual super estable durante años en la que no hay ningún otro factor. ¿Por qué esa relación es menos importante?

No obstante, sigue siendo necesario para mí encontrar un término con el que mencionar a alguna gente con la que tengo algo estable y muy intenso. Pero por ahora no lo encuentro y acabo usando kæreste.

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16 diciembre 2011

Novio, pareja, amante, amiga, rollo, relación, compañera, pretendiente, prometido...

Viendo como veo las relaciones, me resulta muy difícil encontrar términos adecuados para mencionar a las personas con las que me relaciono y eso se transforma en un enorme escollo a la hora de hablar con alguna gente que usa los vocablos mucho más a la ligera o que quiere tenerlo todo bien definido y clarito desde el principio dentro de sus cajitas cuadradas.

Pero es que de verdad para mí los términos españoles reflejan todos una realidad con la que no sé identificarme y que no quiero vivir.

Veamos. Para empezar la mayoría de estos términos están divididos en género, cosa que no siempre es apropiada. Porque yo que no soy ni hombre ni mujer no puedo ser por tanto ni novio ni compañera ni amigo ni prometida. Tendría que ser algo diferente que no existe. Además, cuando hablamos de una categoría y no de una persona en concreto, el usar vocablos con género hace que se invisibilice a gente que no es heterosexual. Pero también a gente que no es homosexual. Es decir, que yo tendría que decir "mis novios y novias" y con ello como digo todavía invisibilizo a la gente que no es ni hombre ni mujer.

Para seguir cada una de estas palabras por separado tiene una etimología y hace referencia en el presente a una relación que tampoco se adapta a lo que yo vivo y siento.

Si llamo a alguien mi novio estoy haciendo referencia a una relación en la que según se entiende tiene que haber sentimientos y sexo y que es diferente a la relación de amistad. De hecho, originariamente esta palabra era la que se utilizaba para los recién casados. Por tanto, hace sin duda referencia a un tipo de relación en el que no creo y que por lo general se asocia con algo monógamo, exclusivo, sexual, etc.

Esto me lleva por supuesto a la supuesta palabra opuesta que es amigo. Por lo que parece, las personas con las que tienes sexo no pueden ser tus amigos. Las personas a las que amas tampoco. El tipo de amor se diferencia entre un novio y un amigo. Pero yo esto no lo entiendo. Las personas con las que tengo las relaciones más intensas, más llenas de amor son mis amigos. Algunos de estos amigos también comparten cama conmigo. Y con muchos otros también compartiría sexo... En fin, que no entiendo.

Si por el contrario decido utilizar la palabra pareja, que es neutra en cuanto al género y por tanto más agradable, vuelvo a tener problemas con su significado. Pareja viene de par. Eso significa que una relación necesariamente incluye solo a dos personas. Pero tal vez no es así. Al menos no para mí.

Si me voy entonces al extremo menos comprometido, el término relación, también me crea algunos dilemas. Relación en realidad se tiene con todo el mundo. Una relación es cualquier contacto de cualquier tipo con cualquier persona o grupo de personas. El vendedor de periódicos tiene una relación con su cliente. Los compañeros de trabajo tienen una relación, lo quieran o no. Mis amigos y yo tenemos una relación, por supuesto. Este término, que es el que más me gusta, sigue creándome un problema para diferenciar tipos de relaciones, porque es genérico, y mis relaciones son diferentes y variables con todas las personas. Pero al menos no dice nada a priori del género, de los sentimientos, del compartir sexo, de la intimidad, cosa que está bien... Pero tampoco me es útil para poder decir que hay un par de personas con las que en este momento comparto mucho más que con las demás.

En cuanto a todos esos otros términos que hacen referencia al futuro matrimonio, como pretendiente, prometido y demás, están completamente fuera de mi vocabulario, porque no veo las relaciones como un camino al futuro matrimonio con alguien. 

Y eso por no mencionar ya todas esas palabras que hablan de las relaciones como el resultado de un matrimonio, es decir, marido, esposa, cónyuge, consorte, casado, esposada... La simbología machista, heterosexista, normativista, etc. de esta visión del mundo sencillamente me enferma.

Compañero también es un problema porque tener una relación no significa para mí que esa persona tenga que compartir tiempo y vivencias contigo de forma habitual y constante. Y además en castellano va muy asociado a relaciones de tipo laboral, estudiantil, etc.

Luego están esas palabras que hablan de las relaciones sexuales como algo menos importante, como rollo, lío y demás. Estos términos reflejan para mí una visión negativa de una relación y yo no quiero asociar mis relaciones con algo negativo. Si os fijáis tienen otros significados más comunes que son siempre negativos. Rollo es aburrido, lío es enredo o problema. Para mí hay un juicio de valor en esto. Parece que hay algo negativo en tener un encuentro sexual con alguien que no va de camino a ser tu relación estable. También parece que hay un menosprecio por parte de la persona que utiliza la palabra. Está diciendo que esa relación no es algo serio porque excluye tal o cual.

En cuanto a amante, es la palabra más bella para mí pero también es problemática. Amante es una persona que siente amor por algo o alguien. Pero en realidad en la sociedad se usa como eufemismo de una persona que tiene sexo con alguien. Como si el sexo fuera negativo. Como si amar fuera necesario. Y además dividide tipos de amor de forma que no entiendo. El amor por un amigo no te convierte aparentemente en su amante. Pero es que el término además implica que la relación está basada en una especie de jerarquía, donde uno es el amante y el otro el amado. Y para mí las jerarquías en las relaciones son un veneno que ni quiero ni entiendo.

Concluyendo. Todos los idiomas muestran con su vocabulario una forma de ver la realidad, una interpretación basada en una cultura y una historia. Los términos disponibles para referirse a algo son por tanto reflejo de la forma de ver ese algo por los que lo han creado. Para mi forma de entender las relaciones, no existe una terminología disponible en castellano. Y eso dificulta tanto mi comunicación como mis posibilidades de expresar lo que deseo y vivir cómo deseo.

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18 noviembre 2011

Salir del armario

Se habla de salir del armario como si fuera un momento puntual que solo sucede una vez y que solo tiene que ver con ser homosexual.

En realidad se trata de un proceso que sucede 1 y 1000 veces, incluso para los homosexuales que siguen las normas en todos los demás aspectos y solo tienen que explicar su orientación sexual. Una lesbiana sale del armario para sí misma cuando descubre que siente algo por Pepita, pero también cuando después se lo va contando a Pepita y al mundo entero. Son 1000 salidas. Nunca se deja de hacer, porque cada vez que conoces a alguien nuevo potencialmente estás saliendo como alguien que no sigue las normas de orientación sexual.


Lo que es peor todavía es que este concepto da por sentado que se es algo y que se va a ser toda la vida y que con salir 1 vez ya has mostrado al mundo quién eres realmente. Pero lo cierto es que tanto la sexualidad como la identidad son algo fluido. Ayer salí como homosexual, tal vez hoy tengo que salir como bisexual y mañana como trisexual.


Pero además, como digo, no se sale del armario solo con la homosexualidad u otra orientación sexual diferente a la normativa heterosexual. Sino que se sale del armario en todo lo que se difiere de la norma del grupo en el que te mueves. Por ejemplo, no dejo de ver lo difícil que es para algunos de mis compañeros trans salir del armario como heterosexuales en el ambiente homosexual. O para los switch en el ambiente BDSM. Salir del armario es algo que sucede cada vez que alguien hace algo que rompe las normas de un grupo o de la persona que tiene delante. ¡Da igual que reglas sean! Porque hasta que te sacas tú del armario, el grupo te hace parte de las normas y te mantiene en el armario.

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16 noviembre 2011

Mi pronombre

Algunas personas me preguntan si prefiero que se hable de mí en masculino o en femenino, y yo suelo contestar que me da igual, que ambas cosas están bien porque ambas cosas en el fondo están mal ya que no soy ni hombre ni mujer. Pero en realidad me doy cuenta de que cuanto más tiempo pasa más me desagrada oír que alguien hable de mi en femenino. Especialmente en determinados contextos noto que no me gusta nada que la gente utilice el femenino, y cuando lo escucho me suele resultar extraño e incómodo. A veces incluso insultante y agresivo. Al contrario, cuando algunas personas utilizan el masculino me siento mejor, no porque crea ser un hombre o me sienta como tal, sino porque veo que aceptan y reconocen mi identidad transgénero. Y porque de algún modo siempre me he sentido más masculina que femenina en casi todos los aspectos. De hecho cada vez me identifico más con lo masculino y menos con lo femenino. Especialmente me agrada que la gente intercambie y que utilice el pronombre que siento más adecuado en el momento. Claro que eso es difícil para ellos.

Si pudiera elegir haría que todo el mundo me tratara utilizando zie (me gusta más que ze) en inglés o høn en danés, que son pronombres neutros con los que me identifico. En español no tenemos tal suerte. Lo más cercano es ello, pero es para cosas y no para personas, y yo me siento muy persona. Además tenemos la desgracia de acabar casi todas las palabras eligiendo un género. Y yo en muchísimas ocasiones (la mayoría, diría) odio cuando las palabras acaban en -a para referirse a mí. Preferiría que acabaran en -o o sino mejor todavía, en algo neutro como -e.

Sin embargo, y ya lo sé, mi blog está escrito en femenino. Pero hay un motivo, que explicaré en una de las siguientes entradas.

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04 noviembre 2011

FtX

Durante una época ya larga he tenido puesto en mi blog que soy una persona FtX, pero no lo he explicado más allá de lo que pone en la entrada sobre mi identidad de género. Así que voy a desarrollarlo un poco más.

Para empezar el término es inglés, Female to X. es decir, Mujer a X. Está basado en los muy comunes FtM y MtF, es decir, Female to Male (Mujer a Hombre) y Male to Female (Hombre a Mujer) que utiliza la comunidad trans. Sin embargo, para gente como yo, esos dos términos no son útiles, porque yo no soy una persona transgénero con una identidad de género opuesta a mi género biológico. Es decir, no soy un hombre en un cuerpo de mujer, y por tanto no puedo identificarme con esa idea de ser FtM, aunque en muchos aspectos sea lo que más se parece a lo que vivo.

Por eso mismo la gente como yo hemos buscado otro término. En algún sitio leí que había gente que utilizaba el término FtQ, es decir, Female to Queer, pero aunque esto está un poco más cerca de lo que busco que FtM, tampoco me valía, ya que no creo que se pueda ser queer por mucho que se tenga un discurso queer. Por tanto, en algún momento de desesperación se me ocurrió poner una X a eso que no puedo identificar con el vocabulario tan limitado que tenemos. Después buscando he encontrado que hay alguna gente (no mucha pero existe) que también usa la X como descriptor de la identidad de género a la que están en transición. Es decir, que el término existe, aunque a mí me surgiera como opción desesperada.

De todos modos, sigo teniendo problemas con ese nuevo término. Porque X no es suficientemente específico. Pero sobre todo, porque F da a entender que originariamente tenía un cuerpo de mujer, y no estoy para nada segura de ello. O una identidad de mujer. Y de eso todavía estoy menos convencida. Sin embargo, me gusta que el término muestra que hay una transición, un paso de algo a algo, y no sencillamente una identidad. Porque siento que mucha gente genderqueer no vive una transición y yo sí, y por eso mismo para mí es muy importante definirme como persona transgénero, no solo genderqueer.

Ahora me voy a centrar en los dos problemas que tengo con las letras F y X.

Decir que el origen de mi transición era una F, es decir, una mujer, en el fondo para mí es un absurdo. Aunque es cierto que cuando nací, viendo mis genitales, los médicos decidieron que era una niña, no estoy para nada de acuerdo en que mi sexo biológico sea mujer. Sencillamente no entiendo que eso se pueda definir con mirar mi cuerpo. Se trata más bien de una interpretación de lo que se ve basándose en las ideas de la sociedad en cuanto a géneros. ¿Sabían los médicos si mis cromosomas eran XX o cualquier otra combinación? ¿Me analizaron mis hormonas para saber si los niveles se correspondían con lo que ellos llaman mujer? ¿Estudiaron la estructura de mi cerebro o me hicieron un estudio ginecológico para ver si todo seguía sus predicciones? Por supuesto que no, porque no se lo hacen a nadie. Miran tus genitales externos y deciden que tu sexo es mujer. Aunque biológicamente un gran porcentaje sea intersexual, las decisiones que ellos toman no lo reflejan. 

Pero es que además, ¿quién dice que mi género fuera mujer aunque mi cuerpo hubiera tenido todos los componentes de una mujer? Si decidimos que el género y el sexo son dos cosas diferentes (no estoy tan segura, y de esto tengo que hablar en otra entrada), mi género podría ser cualquier otro del gigantesco espectro. ¿Por qué entonces tengo que decir que parto de una F de mujer si no reconozco que ni mi género ni mi sexo hayan sido femeninos desde el inicio? 

Pues bien, lo hago por un motivo. La forma en la que he sido socializada me ha otorgado una identidad de mujer en diversos planos: el jurídico, el social, el biológico... Por eso, incluso no siendo mujer, mi vida infantil se ha desarrollado dentro del marco que se establece para una mujer. Mi nombre es femenino. He ido a una escuela durante los primeros años de mi educación donde solo había "niñas". Mi familia me ha educado dentro de unos roles de género femeninos. Mis papeles oficiales llevan todos escritos el marcador de género femenino. Mis parejas sexuales durante años me vieron como a una mujer, muy masculina, pero mujer al fin y al cabo. La gente se ha referido a mí a través del lenguaje utilizando pronombres y terminaciones femeninas. Mis médicos asocian algunas de mis enfermedades a mi supuesto sexo biológico. Y un largo etcétera. Es decir, he crecido como una mujer incluso sin sentirme nunca como tal. Y por tanto me veo en la obligación de desmontar todas estas construcciones de género que me han ido aprisionando dentro de la F de mujer.

Sin embargo, dada esta explicación, la forma más correcta para mí sería decir que soy XtFtX. Es decir, que nací como algo no identificado a lo que llamo X, me socializaron como mujer y ahora me estoy liberando y volviendo o mejor dicho tomando una identidad X que no es mujer.

En cuanto a la X, tampoco me termina de convencer por varios motivos. Para empezar, al poner una X parece que se está diciendo que hay 3 géneros: F, M y X. Es decir, mujer, hombre y X. Siendo la X entonces o bien un supuesto tercer género o un enorme conglomerado de todos los demás géneros. Yo por supuesto me lo tomo como lo último y en ese sentido lo utilizo. Como otro término paraguas o variable que se puede sustituir por todos los géneros existentes excepto mujer y hombre. 

Además sé que hay gente que ve la X como un lugar intermedio entre la F y M, y yo para nada lo veo así, porque no entiendo (aunque en algún momento lo haya hecho) los géneros como una línea con dos extremos que son mujer y hombre, sino más bien como una red multidimensional en la que hay multitud de géneros dispersos sin extremos ni opuestos.

Pero la razón más importante por la que no me gusta la X es porque parece sencillamente que es algo concreto a lo que estoy avanzando y no estoy de acuerdo. La X originaria del XtFtX era algo concreto, porque era el punto de partida de mi cuerpo y de mi género. Pero la X de después de la F no puede ser algo concreto, porque mi identidad de género va cambiando con los años y lo hará seguramente mil y una veces más. Entonces la identidad tendría que ser algo como XtFtAtBtCt... Es decir, una larga lista de variables que representen géneros diferentes por los que voy transicionando. Y el primero no puede ser el mismo que el género con el que nací, la dichosa X, porque no creo que se pueda volver a ese género/sexo originario. 

Resumiendo, en realidad lo que sería es XtFtAtBtCt... Sin embargo, por aproximación a la terminología trans he decidido simplificar y usar FtX, que básicamente significa que me socializaron como mujer pero que estoy en transición (perpetua) a una identidad de género que no va a ser hombre ni mujer ni algo intermedio ni algo tercero.

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24 septiembre 2011

Verano de mariposas

Sommerfuglesommer he llamado al álbum. Es decir, verano de mariposas. Pero en danés es mucho más bonito, porque mariposa se llama pájaro de verano

Dicen que las alas de una mariposa pueden provocar un huracán en el otro extremo de la tierra en otro momento. Tú eres una mariposa pues. Un pequeño movimiento apenas perceptible despierta mucho después un huracán en mí. Desatas el caos, como la teoría.

Cuando uno se enamora de alguien dicen que se sienten mariposas en el estómago. Tú has dicho en algún momento estarlo de mí. Yo también he dicho en algún momento estarlo de ti. 

Pero las mariposas son fugaces, breves, igual que el tiempo en el que tanto tú como yo hemos dicho estar enamoradas la una de la otra. Instantes breves y bellos y casi irreales como ese frágil insecto.

Las mariposas van de flor en flor, chupando el néctar de una y saltando sin más a la siguiente flor. Todo el verano me he preguntado si eso fue lo que sucedió entre nosotras.

El verano es ese momento en el que se recogen los frutos de la pasión sembrados anteriormente. Podría decirse que nuestra siembra tuvo lugar mucho antes de ese invierno gélido de silencio. Y que la cosecha que se atisbaba en el inicio del verano todavía está por ver.

Dicen en español que mejor un pájaro en mano que ciento volando y a veces me da la impresión de haber sido eso. Un aprovechamiento de lo disponible en lugar de una espera a tu sueño mejor.

No te puedes ni imaginar cuántos significados hay detrás de los nombres insignificantes que les doy a las cosas a veces... Y lo peor de todo es que ni siquiera te das cuenta de que les he puesto un nombre.

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30 agosto 2011

Wikipedia y cishomonormatividad

Ayer utilicé toda la mañana para crear un artículo en Wikipedia en inglés sobre un término que yo y otros activistas echábamos en falta: CISHOMONORMATIVIDAD. En Wikipedia existía el término heteronormatividad, y dentro de él alguien había escrito ya un pequeño párrafo sobre homonormatividad. Sin embargo, en los ambientes en los que yo me muevo, prefiero y prefieren usar cisheteronormatividad y cishomonormatividad para no invisibilizar que también se trata de un asunto de identidad de género no solo de orientación sexual. 

Pues bien, no había terminado de redactar el artículo original (cishomonormativity, en inglés) cuando ya alguien lo había propuesto para que fuera borrado. La primera sensación que tuve fue de hastío. Lo cierto es que casi nunca contribuyo con nada en Wikipedia porque he vivido ya en varias ocasiones que los artículos, plantillas y cambios que hago son eliminados sin explicaciones o sin motivo aparente, al menos para mí. Wikipedia está llena de imbéciles y las cosas sobre las que yo escribo a menudo son tan minoritarias que el tipo de turno que lo elimina cree que no es adecuado, no sabe suficiente o sencillamente no está de acuerdo o no le gusta lo que escribo. 





Cuando terminé con el artículo en inglés, redacté, sin muchas ganas ya, la versión en español que es una traducción rápida de lo que escribí en inglés. La falta de ganas se debía, por supuesto, a la sensación de estar perdiendo el tiempo. Si utilizo varias horas para algo y sencillamente desaparece unos minutos después, es mejor para mí escribirlo en mi blog que ir a Wikipedia y ponerlo allí al alcance de todo el mundo.

Lo curioso es que sin embargo al publicar el enlace en mi Facebook y enviárselo a un par de amigos activistas, el artículo inglés ha sido muy bien recibido y de hecho se está expandiendo por las redes bis y trans. Pero eso al energúmeno de turno en Wikipedia no le vale de nada, por supuesto.

Pero, ¿por qué borrar este término? Unos argumentan que como neologismo no tiene cabida en Wikipedia. Cosa que me hace reír porque Wikipedia es justamente una enciclopedia llena de neologismos. De hecho, casi la fuente más fiable cuando los buscas. Pero hay otros que argumentan que es lo mismo que heteronormatividad. Y eso me cabrea. ¿Cómo va a ser lo mismo? Precisamente se trata de un fenómeno muy diferente y que, aun estando emparentado con la heteronormatividad, tiene sus estructuras, sus métodos y sus motivos propios, además de sujetos y agentes muy diferentes. ¿Podría ser que el patán de turno que no ve la diferencia sea cishomonormativo él mismo? Probablemente.

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29 mayo 2011

¿Matrimonio homosexual?

No hacen más que llegarme informaciones, peticiones de firma, invitaciones a páginas, eventos, etc. a favor del matrimonio homosexual o matrimonio gay. Da igual el idioma, el caso es que siempre es lo mismo, siempre el mismo vocabulario, siempre la misma invisibilización de los que no son homosexuales y el mismo apoderamiento de luchas que también son nuestras por un grupo de personas que se niegan a aceptarnos o que no saben ver más allá de sus narices. Cada vez que lo veo me molesto, sobre todo cuando los que me escriben son organizaciones que representan según sus propias palabras también a otros miembros de la comunidad LGBT+ que no son homosexuales. ¿Entonces por qué no utilizan el vocabulario adecuado? NO es matrimonio homosexual, ni gay marriage ni similares. Es matrimonio entre personas del mismo sexo. Los bisexuales no luchamos por el "matrimonio homosexual" sino por el respeto a nuestros derechos como bisexuales, y eso incluye el poder casarnos con personas de nuestro sexo si nos da la gana.

Por otra parte, las leyes de matrimonio que discriminan a personas según la definición legal de sexo también afectan a las personas transgénero e intergénero, ya que según el sexo que el Estado decida que tienes se te permite o se te prohibe el matrimonio con personas en las que potencialmente puedes estar interesado, incluso si eres heterosexual u homosexual. Por tanto, el matrimonio por el que luchamos en nuestra comunidad LGBT+, si de verdad somos inclusivos como decimos ser, no es un matrimonio homosexual sino un matrimonio que no discrimine a parejas independientemente del género y sexo de sus integrantes. 

¡NO al uso cishomonormativo del lenguaje! ¡SÍ al matrimonio entre personas del mismo sexo!

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01 abril 2011

Mamá siendo hombre

Hoy voy a hablar de una cuestión que divide a muchas personas transgénero.

Muchas personas han tenido hijos en su vida antes de la transición al género con el que se sienten identificadas. Esos hijos, cuando la persona realiza su transición, por lo general comprenden el asunto y respetan la decisión de su progenitor transgénero. Por ello, utilizan los pronombres adecuados y hablan conforme al género con el que su padre o madre se identifica. Sin embargo, muchos de ellos deciden seguir llamando a la persona "papá" si es su padre biológico aunque sea mujer y "mamá" si es su madre biológica aunque sea hombre. Esto provoca muchas discusiones. Alguna gente lo ve completamente inaceptable, como una falta de respeto. Otra sin embargo piensa que el hijo o hija tiene un padre biológico y una madre biológica y que llamar al padre biológico "madre" hace que se confunda con la madre biológica.

Así, esta gente puede decir frases como estas: 
  • "Esta es padre. Está divorciada y trabaja como ingeniera". 
  • "Mamá, ¿estás cansado?"
Me pregunto si estadísticamente es más común esto, pero entre la gente que yo conozco lo es. Entre los hablantes de inglés o danés, donde las palabras no tienen género como en español, es más fácil hablar así, supongo.

¿Vosotros que haríais?

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30 marzo 2011

La bisexualidad es un concepto paraguas

La bisexualidad, como se dice en inglés y en danés, es un concepto paraguas, es decir, un término abarcativo que incluye una multitud de orientaciones sexuales e identidades debidas a la orientación sexual. Todas estas identidades lo que tienen en común es que no son monosexuales, es decir, que no se interesan solo por un tipo de persona, como los heterosexuales y homosexuales. Cualquier persona que se identifique con tener una orientación sexual que incluya a dos o más géneros se puede considerar incluida dentro de la B del colectivo LGBT+. De hecho, una gran mayoría no utilizamos el término bisexual para describirnos. Por otra parte, no hace falta ser sexual para tener una orientación sexual, aunque suene contradictorio. El problema está en el vocabulario, no en los conceptos. Una persona asexual puede sentirse emocionalmente o románticamente interesada por dos o más géneros y eso hace que pertenezca a esta categoría. Por último, una persona queer que no cree en los géneros suele sentir atracción por lo que los demás consideran dos o más géneros y por tanto podría, con reservas para algunos, pertenecer a este grupo. 

Bisexualidad es una identidad múltiple, igual que lo es transgénero. Basándome en la idea del paraguas, he creado esta imagen con el vocabulario que conozco yo en inglés que se puede incluir dentro de la B. Y estoy segura de que hay muchas otras palabras. Por favor, si copias la imagen, cita este artículo.


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23 febrero 2011

Ilógica lingüística

El Diccionario de la Real Academia en general es una patata, pero a veces nos lo deja tan claro que dan ganas de comentarlo. Lo peor es que ni siquiera es solo cuando su mentalidad arcaica les lleva a definir palabras de forma vomitiva. Al dichoso diccionario le falta hasta lógica lingüística. Y si no, observad esta entrada:

Johannesburgo. Forma tradicional española del nombre de esta ciudad de Sudáfrica, a la que corresponde la pronunciación [yohanesbúrgo], con h aspirada ( h2): «Fue localizada en Johannesburgo y la siguieron hasta Madrid» (Puértolas Noche [Esp. 1989]). No deben usarse en español ni la forma inglesa Johannesburg ni la simplificación Marca de incorrección.Johanesburgo.

Muy interesante. O sea, que o pronunciamos la palabra mal, o la pronunciamos de forma completamente diferente al modo en el que se escribe saltándonos todas las reglas del español. Y por huevos escribimos dos enes, cosa que no se hace en español, y terminamos la palabra en con una o, cosa que no se hace en inglés. Esto clama al cielo en su estupidez, vamos. 

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16 febrero 2011

Orientación sexual, identidad de género, preferencia sexual y tipo de relación

Parece que ni dentro del ambiente LGBT+ ni fuera de él la gente tiene clara la terminología. Y lo mismo pasa con otros ambientes minoritarios. Eso lleva a generalizaciones basadas en confusiones que solo contribuyen a crear prejuicios. Por eso voy a explicar aquí los términos.

Ser lesbiana, gay, bisexual, pansexual, polisexual, autosexual, etc. son orientaciones sexuales. En ellas se define el objeto de tu deseo sexual.

Ser transgenéro, cisgénero, genderqueer, travesti, intergénero, etc. son identidades de género. En ellas se define el género de una persona, no su sexualidad ni el objeto de la misma.

Ser sádico, masoquista, fetichista, voyeurista, exhibicionista, coprófilo, etc. son formas de sexualidad o preferencias sexuales. En ellas se define el tipo de sexualidad que una persona desea o prefiere tener a la hora de practicar sexo. Nada tiene que ver con su orientación sexual o su identidad de género.

Ser monógamo, poliamoroso, infiel, polifiel, pareja abierta, matrimonio, swinger, etc. son tipos de relaciones entre dos o más personas. Lo que se define no es a la persona en sí sino al tipo de relación que mantiene con otras personas. Esto nada tiene que ver con la orientación sexual, la identidad de género o las preferencias sexuales.

Como digo, incluso dentro de los grupos relacionados con estos temas escucho constantemente pruebas de la falta de comprensión de estas diferencias. Ejemplos:

  • Ser homosexual nada tiene que ver con ser transgénero, por mucho que la gente insista en creer que un hombre femenino es algo cercano a ser transgénero y que desde luego tiene que ser homosexual. Si bien es cierto que muchas personas dentro del ambiente LGBT+ tienen límites más fluidos en ambos casos, no significa que sean lo mismo.
  • Ser fetichista de los uniformes de piel no implica tener que ser homosexual. Aunque es cierto que dentro del ambiente gay existe un grupo leather, también fuera del ambiente hay fetichistas de todo tipo, también de la piel.
  • Ser bisexual no significa tener que ser poliamoroso o infiel. Que algunos bisexuales elijamos tener relaciones abiertas nada tiene que ver con nuestra orientación sexual. También hay muchos poliamorosos que son heterosexuales y muy heteronormativos en todo lo demás.
  • Ser una mujer transgénero no es lo mismo que ser fetichista de determinada ropa de mujer. La identidad de género de una persona no nos dice nada de lo que le gusta hacer en la cama.


Resumiendo, el número de combinaciones es infinito y definirse de un determinado modo en una de las categorías no implica definirse de otro determinado modo en las restantes categorías. 

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04 febrero 2011

Autosexual vs homosexual vs heterosexual

No sé si os habéis dado cuenta, pero por los prefijos lo contrario de autosexual es heterosexual, que por otra parte también es el opuesto de homosexual. Esto se debe a que los prefijos griegos significan lo siguiente:
  • Auto- : uno mismo, sí mismo.
  • Homo- : igual
  • Hetero- :  diferente
Y por tanto, tradicionalmente hetero- se opone tanto a auto- como a homo-, aunque los significados sean ligeramente diferentes.

Así, al hablar tu orientación sexual si quieres decir que sientes atracción sexual por cualquier género aparte del tuyo, tienes que decir que eres heterosexual. Pero también tienes que decir que eres heterosexual si lo que pretendes decir es que te atrae sexualmente cualquier persona aparte de ti mismo. La diferencia existe, aunque el término heterosexual se suela usar solo en su primer significado.

Esto me lleva un pequeño detalle. En su segundo sentido puedo decir que soy heterosexual. Porque me atraen otras personas que yo. De hecho, la mayoría de los humanos son heterosexuales. Lo cual no excluye que sean ni autosexuales (yo misma también siento atracción sexual por mí misma y disfruto con mi autosexualidad) ni que sean homosexuales (yo también podría sentirme atraída por alguien de mi género, si es que un día encuentro a tal persona).

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