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14 diciembre 2012

¿Y el sexo de las cenas de navidad dónde está?


Se supone que aquí en Dinamarca las cenas de navidad (julefrokost) en el trabajo se hacen para tener una excusa para emborracharse y tener de una vez sexo con aquella persona que has deseado llevarte al huerto durante todo un año de compartir oficina. Se supone que para eso sirve tanto juego, tanto baile, tanto comentario semi subido de tono. Pero desde luego o la gente con la que yo me junto es muy mojigata o al final todo se queda otra vez en un rumor que no consigo ver confirmado en la realidad, porque está claro que en mis cenas de navidad no he visto que ni yo ni los demás hayan aprovechado para echar todos esos polvos pendientes... Y mira que desde luego por mi parte tenía posibles candidates.

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24 junio 2012

Día de lluvia

Día de lluvia. O lo que es igual, día de arrebato de melancolía. Cosa terrible reaccionar de esta forma tan clara a los cambios atmosféricos cuando se vive en un país como este en el que los días grises, lluviosos, oscuros y demás ambientes lúgubres no son precisamente escasos. Aquí puedo estar durante horas retorciéndome en mi propia incertidumbre. Dejándome contagiar por la grisura atmosférica que inunda mis neuronas. Es verano, apenas un par de días después de la noche más corta. ¿Por qué está entonces todo tan falto de color?

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31 mayo 2012

La discapacidad social de no saber montar en bici

Vivir en Dinamarca y no saber montar en bicicleta es como ser discapacitade. Es una tara social que se te impone. No es que tú por ti tengas ningún problema, es que aquí si no has aprendido a montar en bici de pequeñe no eres capaz de funcionar de forma normal, es decir, de la forma que se espera que seas capaz de funcionar. Sencillamente se da por hecho que todo el mundo saber cómo manejar una bicicleta. Como digo, es justamente como todas las discapacidades, una lectura de un cuerpo y una función basadas en una imposición social.

Así, en este contexto en el que vivo, yo tengo esta discapacidad y la he tenido durante todos estos años aquí.  Lo cual ha sido duro innumerables veces y de incontables formas. Me ha cerrado un gran número de puertas y me ha hecho sentir inadecuade o un problema para los demás en mil y una situaciones. Además, tanto se espera que sepas montar en bici que la reacción que siempre he recibido al tener que salir del armario y decir que no sé es sorpresa, pero nunca una oferta de ayuda o la posibilidad de aprender de un modo que supusiera un mínimo esfuerzo para otra persona. Hasta ahora. Y precisamente por eso el que ahora la reacción sea tan diferente me toca de verdad la vena sensible. Y me ha hecho aceptar la oferta. Y con ello no solo empezar a aprender a montar en bicicleta, sino que también aprender a disfrutarlo, echarlo de menos cuando no lo hago y sentirme enormemente cerca de la persona que me está ayudando a avanzar por ese camino que ha estado cerrado para mí de forma tan visible y tan incómoda.

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28 mayo 2012

La policía danesa advierte contra emplear gente que hable inglés

Todavía después de todos estos años alguna gente que encuentra mi blog por casualidad sigue escribiéndome que exagero al hablar de la xenofobia en Dinamarca y de lo difícil que es encontrar un trabajo como inmigrante aquí. Incluso cuando ya la mayor parte de mis entradas no hablan para nada de mi vida como extranjere en este país porque ya me he cansado de ver y repetir lo mismo. Y sin embargo, de vez en cuando aún necesito escribir en reacción a algo, aunque la mayor parte del tiempo no lo haga. Como esta vez en la que la policía se está comportando de una forma tan clara que no entiendo que esto no haya sido parado antes de salir a la luz.

Noticia en los periódicos y todas las televisiones: "La policía advierte en contra los trabajadores que hablan inglés". Da igual dónde lo leas, la conclusión que sacas es la misma: no emplees a personas que hablan inglés porque son estafadoras. Todo metido en una retórica hiper xenófoba llena de invitaciones a contactar a la policía y denunciar a les posibles trabajadores que lleguen buscando empleo solamente con que hablen inglés. Además, por supuesto, hay que anotar sus matrículas de coche y no contratarlos. ¿Los motivos que se dan? El trabajo es de mala calidad y acaba siendo mucho más caro que lo que te han ofrecido. 

Lo primero que pienso es que esto es tan exagerado que es imposible que la policía lo haya dicho así, así que me voy a buscar las fuentes. Acabo localizándolas. Se trata de la policía local del Norte de Selandia, la zona en la que viven las personas más ricas de este país. También el lugar en el que menos inmigrantes se ven por la calle, claro está. Un tipo, danés de "pura raza" a juzgar por la foto y por el nombre (Henrik Suhr), su contacto para la prensa, aparentemente ha dicho todas estas estupideces. En la propia web de la policía local la noticia está un poco cambiada: advierten contra los "ladrones estafadores", "que normalmente son extranjeros y hablan mal danés". Pero como se ve, la base es la misma. Aún así no me quedo satisfeche y sigo investigando hasta encontrarme esto en la propia página de la Policía Nacional danesa en Facebook:

"Pas på! Sommeren er traditionelt højsæson for engelsktalende fup-håndværkere. Typisk tilbyder de asfalt-, flise-, eller brolægningsarbejde af tvivlsom kvalitet og til en pris, der ofte bliver langt højere end det aftalte. Politiet advarer derfor mod, at man uden videre indgår aftaler med engelsktalende arbejdsmænd. Hvis man får en henvendelse fra potentielle fuphåndværkere, bør man i stedet kontakte politiet. //Politi"

"¡Cuidado! El verano es tradicionalmente la temporada alta de los obreros estafadores. Habitualmente ofrecen trabajos en obras de asfalto, azulejos o adoquines de calidad y precio dudosos, que a menudo acaban siendo mucho mayores de lo acordado. La Policía advierte por eso contra realizar acuerdos sin más con trabajadores que hablen inglés. Si recibe una oferta de un obrero potencialmente estafador, debe en su lugar contactar con la policía". Firmado: "La Policía"

Más claro ni el agua. Como los comentarios que aparecen debajo que no han sido censurados y están llenos de racismo y xenofobia, hablando de los extranjeros como plaga.

Llegados a este punto de xenofobia y racismo institucionalizados en el que nadie levanta una ceja ante advertencias de este tipo provenientes de un organismo público, ¿qué se puede hacer? ¿Cómo es posible que no haya quejas ni comentarios en los periódicos de izquierda? ¿Que no haya revuelo político ante tales situaciones? ¿Que ni mis amigues más radicales de izquierda lo comenten en Facebook? La respuesta está clara: porque en realidad suceden todo el tiempo. Dinamarca es un país en el que pronunciarse de forma xenófoba no solo no es criticado, sino que directamente es aplaudido por la mayoría y es producido por instituciones a las que no se pueden criticar. Porque, ¿sabéis cuál es la única solución posible a esta situación? Denunciarlo a la policía. ¡Jajaja!


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30 abril 2012

Llegar tarde se ha vuelto aceptable

Desde que mandar mensajes con el móvil es una parte de la vida diaria, se ha vuelto aceptable llegar tarde, y me irrita un huevo. 10 minutos antes de tener que encontrarte con alguien, te llega un sms diciendo que la persona llega media hora tarde. ¡Pero leche, si ya estoy en camino! Así que te toca esperar allí como un imbécil. Antes en Dinamarca eso por lo general no sucedería. Ahora no deja de suceder. La tecnología a veces no nos ayuda.

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02 abril 2012

La embajada de España en Dinamarca

Cada vez el mismo rollo. No hay una cosa que intente hacer en la Embajada de España en Copenhague que no resulte en un proceso frustrante y lleno de trabas. No hay forma de conseguir información... y lo que es peor, todavía menos de que la información que consigues sea cierta. Tampoco de hacer que cumplan su función sin tener que discutir para que sea así. No hay una vez que no intenten sacar dinero por procesos que en principio no cuestan nada. No hay una ocasión en la que todo vaya como tiene que ir. 

La dichosa embajada. No conozco a ningune españole que haya tenido contacto con elles aquí en Dinamarca que hable bien del servicio recibido. Ni une sole. Incluso les daneses que conozco se quejan. Demasiados trámites innecesarios, demasiada burocracia, demasiados pagos dudosos, demasiadas esperas incomprensibles... Parece que su función es más dificultar tu vida que ayudarte. Y la de les empleades  pavonearse de tener un trabajo como funcionaries en un cuerpo diplomático más que realizar sus funciones. Porque eso sí, aires de grandeza y malos tonos tienen con una rapidez pasmosa y de forma más que gratuita. De hecho hasta entre elles. He estado allí en varias ocasiones donde lo único que estaban haciendo era insultarse y discutir. Por supuesto, de forma homófoba, llamándose entre otras bellezas "maricones".

La de veces que me he metido en problemas indeseados por su incapacidad a la hora de realizar su trabajo, ya no puedo ni contarlas. La de dinero que he malgastado por estupideces sacadas de su burocracia y su mal servicio. Y lo que es peor, durante años he estado haciendo determinadas cosas siguiendo sus respuestas que ahora sé que no son correctas. Y he tomado decisiones o dejado de tomarlas basándome en información directamente falsa proporcionada por elles. Así que cuidado a la hora de tratar con las embajadas en el extranjero. Comprueba la información que te den. Hoy en día casi todas las leyes y demás se pueden consultar también por otros medios. Y no pagues nunca dinero sin tener la seguridad de que en España también tendrías que pagar por ese mismo servicio.

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22 marzo 2012

Ayuda jurídica gratuita en Dinamarca

En Dinamarca, todavía más que en España, contratar los servicios de un abogado es un lujo que cuesta caro. Sin embargo, si buscas, existen posibilidades para recibir ayuda jurídica y que te expliquen tus derechos y las leyes que son válidas para una determinada situación. Eso no es lo mismo que tener un abogado a tu servicio, claro está, pero es algo que en un momento de apuro te puede ayudar si necesitas conocer tu situación, tal vez para valorar si te conviene contratar a un abogado.

Este tipo de ayuda jurídica se llama retshjælp en danés. Puedes llamar a tu municipio y preguntar por las posibilidades que hay en la zona en la que vives. También puedes utilizar esos servicios telefónicos: 
Además hay algunos sitios donde puedes ir y hablar de forma corta con un abogado gratuitamente. Una especie de ayuda general o primeros auxilios para asuntos jurídicos. Se llama advokatvagten, y puedes encontrar una lista completa (en danés) con los horarios y direcciones aquí.

Por otra parte en Dinamarca existen casos en los que es posible tener acceso a un juicio gratuito (se llama fri proces) y a ayuda jurídica durante todo el proceso (otra vez retshjælp). Por lo general depende de tus ingresos y del tipo de caso. Más información sobre esto (aunque en danés) puedes encontrarla aquí.

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28 enero 2012

Siempre escribo de más

Aquí en Dinamarca cuando tienes que hacer un trabajo para la universidad te ponen un límite superior en lo que escribes, no inferior como solía ser en España al menos cuando yo vivía allí. Y no sé si es porque me había acostumbrado a lo contrario o porque me resulta difícil ser escueta, el caso es que siempre empiezo escribiendo de más y luego tengo que pasar horas y horas ingeniando modos para acortar el texto sin que pierda el significado de lo que quiero decir. Cuando pregunto a mis compañeros daneses, por lo general les sucede lo contrario. Lo que les resulta difícil es hacer que el número de páginas crezca. ¿Será entonces consecuencia de mi cultura, mi personalidad o pura casualidad?

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06 enero 2012

Desierto urbano

Venía paseando durante más de una hora a las 18 y pico, es decir, ya de noche pero temprano, cruzando literalmente medio Copenhague y no me he cruzado con un alma hasta llegar a mi barrio, el de los inmigrantes. Todo cerrado. Las calles vacías, solo algunos coches que en último momento se dirigían a la cena de turno. Por supuesto, la gente con la que me he cruzado toda con un aspecto claramente no danés, excepto una anciana alcoholizada que esperaba el bus (a la que informé de que no habría autobuses durante horas) y un par de personas que parecían danesas y trans, aunque no puedo saberlo. ¿El motivo de este desierto urbano? Nochebuena a la hora de la cena danesa. Por lo tanto, toda la gente con un mínimo de amor por sí misma y sobre todo por las tradiciones y no sentirse como perdedora, cenando con alguien o escondida en su casa. Solo algunos extranjeros y la gente que de verdad está en el fondo de la escala social danesa deambulando por la calle. La ciudad completamente parada, sin transporte público. El efecto de la navidad que es sagrada y hace que todo el mundo tenga libre durante unas horas. Y a mí me parece una vergüenza parar una ciudad solo para darle el gusto a todos los que ven la familia, las tradiciones, la religión, el consumismo y demás como panaceas que celebrar en el calendario anual.

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27 diciembre 2011

De paquete en la bici

Casi media vida en Dinamarca, compartiendo vivencias y transporte con daneses y no daneses, y es gracioso que tiene que venir una española de turismo un par de días para que yo pueda tener una de esas experiencias más estilo danés que se pueden tener aquí: ir de paquete en la bici de alguien en mitad de una noche fría con niebla cerrada y borracha como una cuba. Normalmente no busco repetir los clichés, pero lo cierto es que me sentí guay. Sin saber montar en bici, esto es lo más cercano a poder ser libre para no tener que estar esperando el puñetero bus en mitad de la madrugada que pasa cada hora. Y con la sangre llena de alcohol, lo más cercano a volar en la oscuridad.

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23 diciembre 2011

Gris

Algunos días aquí en Copenhague solo tienen una definición: grises. En mitad de la mañana miras por la ventana y está todo tan oscuro que cuesta trabajo comprender que estás en el momento de más luz del día. Y es que no solo está nublado y oscuro, sino que todo parece gris: las calles, el cielo. En España incluso los días nublados en los que llueve todo el día tienen más luz. Pero aquí días como hoy, especialmente ahora en el momento más oscuro del invierno, son húmedos, fríos, ventosos y sobre todo grises y deprimentes.

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22 diciembre 2011

Yo follo más que tú

Cena en grupo estilo danés con la excusa de celebrar la navidad (vamos, un julefrokost). La gente, cómo no, bebe hasta reventar. Hay juegos, canciones, intercambio de regalos, discursos, bailes, y en teoría mucho sexo con la disculpa del alcohol.

Las tantas de la madrugada. Una habitación llena de gente bailando al ritmo de los vídeos elegidos en YouTube que vemos en una tele plana con conexión a Internet y con un mando a distancia que solo el dueño es capaz de hacer funcionar. Mucho alcohol en la sangre y muchas opiniones diferentes sobre qué canción debe ser la siguiente. Dos de las presentes están especialmente obsesionadas con poner su canción y argumentan a favor de su elección pero solo una consigue lo que quiere. De repente oigo una respuesta airada de la que ha vencido con un tono asquerosito: "Sweetie, me parece que no follas suficiente". La otra responde riéndose pero con mal tono "No puedo follar más, de tanto que follo si lo hago más me duele". Lo siguiente es una pelea de adultos (casi en la cuarentena) como si fueran párvulos diciendo "No, yo follo más que tú", "¡Ja, en tus sueños!, soy yo quien folla más que tú", "¿Tú follar?, ¡jajaja, pues no sé con quien!"... Al final las dos se enfadan y se van de la fiesta de mal humor y antes de lo que tenían pensado.

Si fueran niñas hubieran discutido exactamente igual cambiando la palabra follar por jugar o cualquier otra cosa. Y la pelea verbal hubiera acabado del mismo modo. Como adultas en su lugar buscaron la cosa que les parece más atrevida y al mismo tiempo más insultante, especialmente cuando no tienen pareja estable. Con un poco de alcohol en la sangre aparentemente sale la vena malvada infantil que todos llevamos dentro.

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21 diciembre 2011

Kæreste

Tengo problemas lingüísticos para hablar de las personas con las que estoy o tengo algún tipo de relación. Como decía aquí las palabras españolas no me gustan. Pero es que las palabras danesas tampoco lo hacen.

Kæreste, que se traduce como novio, novia, pareja, relación, rollo o lo que quieras, es la palabra más utilizada en danés para hablar de la persona con la que estás teniendo algo que incluye sentimientos y sexo, pero que no incluye un papel oficial, como el matrimonio. Este término no tiene género, lo cual es maravilloso y mucho mejor que sus equivalentes en castellano, a no ser que utilices algo como pareja.

Sin embargo, kæreste tiene un problema grave para mí que hace que no me guste utilizar la palabra. La etimología en sí misma.

Kære significa querido o querida. Por tanto, kæreste es el superlativo de ese adjetivo. Es decir, que significa el más querido o la más querida. Y eso tal vez funciona en el mundo monógamo de mucha gente (y a menudo ni eso), pero en mi mundo no funciona. Porque no puedo tener varias relaciones importantes para mí y que todas sean la más querida. Y tampoco quiero ni puedo graduar quién es el más querido de todas las relaciones. El amor ni es algo constante ni es algo medible ni es algo claramente definido que se aplica a un determinado sentimiento para mí. Por ello, lo que siento varía según el aspecto del que estemos hablando, el día en el que me encuentre y la escala de valores que utilicemos para ello. Pero, ¿quién quiere comparar el amor que se siente por las personas? Desde luego yo no.

Lo que es también extraño es esa idea de las relaciones basadas en el amor. ¿Solo se pueden tener relaciones estables y significativas con personas a las que se quiere? Tal vez tienes una relación sexual super estable durante años en la que no hay ningún otro factor. ¿Por qué esa relación es menos importante?

No obstante, sigue siendo necesario para mí encontrar un término con el que mencionar a alguna gente con la que tengo algo estable y muy intenso. Pero por ahora no lo encuentro y acabo usando kæreste.

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20 diciembre 2011

Pegar a los niños en Dinamarca

En Dinamarca es ilegal pegar a los niños. La ley incluye todo tipo de castigo físico, desde una bofetada a un tortazo en el culo y es así desde 1997 cuando fue modificada.

Sin embargo, aunque la ley dice una cosa, la opinión pública parece ser diferente. Si miramos esta encuesta hecha por TV2 de 3698 encuestados, solo el 73% piensa que está mal pegar a los niños. Pero peor todavía es en la práctica si vemos que de 1539 solo el 22% no ha recibido nunca ninguna bofetada.

Y como ya era de intuir los racistas y xenófobos son también más violentos, o eso parece al ver que el 42% de los votantes de Dansk Folkeparti, el partido xenófobo, piensa que en Dinamarca debería ser legal poder pegar a los niños cuando entre los votantes del resto de los partidos el porcentaje es un 13%.

Por supuesto, esa tendencia a la violencia entre los xenófobos votantes de Dansk Folkeparti también se ve en su posición en cuanto a la pena de muerte (el 23% está a favor, cuando en el resto de los partidos es un 9%). Y lo que es más curioso cuando defienden tanto los supuestos valores daneses: aparentemente no creen tanto en el sistema de bienestar como los demás, ya que el 41% de sus votantes piensa que está bien trabajar en negro, mientras entre los demás votantes solo el 14% piensa bien sobre esta forma insolidaria de engañar a Hacienda y con ello a todo el estado de bienestar.

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05 diciembre 2011

Los bisexuales activos en asociaciones LGBT+

No sé si esto es una casualidad o es solo la tendencia que se da dentro de los ambientes LGBT+ de Dinamarca en los que me muevo, pero parece que las personas que se identifican como bisexuales dentro de las asociaciones LGBT+ por lo general tienen más interés en lo que identifican como su género que en los otros y es precisamente por eso por lo que han llegado hasta las asociaciones. O bien tenían una identidad homosexual antes, o bien tienen una relación que es vista como homosexual por la sociedad, o bien casi nunca se interesan por personas que no sean de su género aunque tienen un pasado como heterosexual tal vez con hijos. Lo que casi nunca hay son personas que tengan una relación estable con una persona de otro género y que vivan en apariencia una vida heterosexual. Vamos, un poco como yo si se me ve desde fuera en un día o época en que voy con aspecto menos genderqueer por la calle y acompañada de K.

Aunque entiendo que la mayoría de la gente que va a estas asociaciones es porque siente una necesidad presente y urgente de que sus derechos sean reconocidos, porque sus relaciones e identidades visibles son las que los hacen más vulnerables, en realidad me parece una pena que el gran grueso de la población bisexual se mantenga oculto e inactivo, escondido detrás de esa apariencia de normalidad que sus vidas les permiten.  

De hecho, esto tiene dos consecuencias claras:

  1. La política que la mayoría de los bisexuales activos en las asociaciones hacen es homosexual y no bisexual, porque es ese en realidad el motivo que les ha llevado hasta el movimiento LGBT+ y son esas las luchas que identifican como propias. Además, en la mayoría de los casos ni siquiera saben lo que es política bisexual ni en qué se diferencia de la política monosexual. Y eso contribuye a que los bisexuales sean invisibles dentro del movimiento LGBT+.
  2. Los bisexuales con una política bisexual diferenciada no son apoyados ni por la mayoría de los bisexuales dentro del movimiento LGBT+ ni por la mayoría de los bisexuales fuera del movimiento y las asociaciones LGBT+.
Para mí los que están dentro de nuestras asociaciones, por lo general ni con información son capaces de cambiar su visión. Al revés. A menudo siento que por mucho que hablen de su identidad diferente a la homosexual, llegada la hora por lo general toman partido por el bando equivocado y de hecho son feroces opositores a los bisexuales activos que no defienden esa política "bi" = monosexual de "tenéis que aceptarme porque soy como vosotros". Por eso, he llegado a un punto en el que lo que me pregunto es cómo se puede atraer a nuestra lucha a todo el gran colectivo de bisexuales que viven completamente ajenos a ella, porque tal vez ellos y ellas lleguen con un discurso diferente.

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25 noviembre 2011

¿Por qué tengo que poner el permiso de residencia?


Estoy harta de los pequeños detalles que me recuerdan que en este país no soy igual de bienvenida que si fuera danesa. Uno de ellos es la insistencia en pedirme poner información sobre mi permiso de residencia cada vez que necesito hacer un pequeño trámite con algún organismo público. Siempre en el formulario tengo que marcar la casilla de no ser danesa y después escribir sobre mi permiso. Así es en cosas completamente irrelevantes como la universidad, el trabajo, mis papeles médicos, etc. Me dan ganas de poner esta foto en su lugar.

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20 noviembre 2011

Derecho al voto visto desde fuera

Fuera de España, como estoy, no he seguido la campaña electoral que hoy termina en una jornada electoral que intuyo va a ser deprimente y catastrófica. Tampoco he tenido que vivir directamente la crisis económica del país en el que nací, aunque no pueda evitar escuchar la creciente xenofobia en el norte de Europa dirigida contra los europeos del sur como consecuencia de las decisiones económicas tomadas por todos en los últimos años. Y aunque no deje de ver las consecuencias de esa crisis aquí, tanto en mi blog y la cantidad de gente que accede a él buscando información sobre cómo trabajar en Dinamarca, como en la calle, donde el número de españoles con los que me cruzo se ha multiplicado exponencialmente. 

Sin embargo, me importa que hay elecciones. Me importa muchísimo. 

Como inmigrante y emigrante, no puedo dejar de pensar en lo importante que es tener derecho al voto. Yo, que soy una persona muy política, no tengo derecho al voto. Ni en Dinamarca ni en España. 

En España porque el cambio de la ley electoral para los residentes en el extranjero ha supuesto por segunda vez que mi posibilidad de votar se haya esfumado en el aire. Como los estudios demuestran, el número de votantes emigrantes ha disminuido desde la entrada en vigencia de esta reforma, y hoy menos del 10% de las personas con derecho a voto que residen en el extranjero podrán votar, porque no lo han solicitado. Además, como se mostró en las últimas elecciones, hay muchos problemas con la documentación que se exige para esos votos, lo que hizo que de los que se efectuaron más del 20% fueran declarados nulos. Pero lo que es peor, y lo que me ha afectado a mí, es que la documentación para solicitar el voto o para votar no llega a tiempo. Con lo que tu derecho al voto sencillamente desaparece.

En Dinamarca porque sin la nacionalidad de este país, aunque lleve aquí viviendo media vida, no tengo derecho a votar. Exactamente igual que le sucede a los más de cinco millones de personas que residen de forma permanente en España sin haber nacido allí y sin haber obtenido la nacionalidad española. Es decir, algo que según el INE ronda el 12% de los habitantes en España. De ellos más de cuatro millones son personas que deberían tener derecho a voto por su edad y demás circunstancias. Sin embargo, su derecho a participar en la política del país en el que pagan impuestos y a cuyas leyes se encuentran sometidos es inexistente.

También como persona nacida en España en la dictadura y con conciencia histórica, tampoco puedo dejar de ver la importancia del derecho al voto que ahora no tengo. Los primeros años de mi vida tuvieron lugar en un lugar en el que un día como hoy no podría haber tenido lugar. En el que estar en desacuerdo con la política de derechas suponía un peligro real. En un sistema como el presente, que llamamos democracia, la falta de derecho al voto de un porcentaje significativo de la población es sencillamente un insulto al sistema político que decimos defender.

Esto sin olvidar que como persona a la que los papeles oficiales identifican como mujer, sé que mi derecho al voto no es algo que ha sucedido de forma fácil, y tampoco es algo que existe en todas partes.

Además, como persona perteneciente a varias minorías, como feroz defensora de políticas de izquierda extrema y no creyente en las virtudes sin fin de la democracia, como indignada y revolucionaria, sé que este sistema democrático que favorece la dictadura de las mayorías hace que mientras siga en pie sea completamente necesario mostrar mi oposición justamente mediante el voto. Abstenerse según nuestra ley electoral solo tiene un resultado: amplifica todavía más la tendencia mayoritaria. Y en este momento, la tendencia mayoritaria es la de un pueblo lleno de borregos que creen que un giro a la derecha va a ayudar a la gente oprimida. Como si la derecha hubiera tenido en algún momento histórico o en algún lugar del mundo alguna vez la intención de apoyar y beneficiar a los oprimidos y a los no pertenecientes a la élite.

Lo primero que he hecho esta mañana es levantarme a leer todos los periódicos españoles en Internet con preocupación. Intuyo que cuando lea esta noche los resultados, la preocupación se transformará en llanto.

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07 noviembre 2011

El público de MIX Copenhagen no se mezcla mucho

Llevo ya unos días viendo películas, documentales, cortos y eventos en MIX Copenhagen y algo que ya he vivido en otros festivales de cine LGBT+ me vuelve a llamar la atención. Por lo general el público es muy diferente según el tipo de actividad o película. Casi se puede ver en la gente que está entrando a la sala si lo que sucede dentro trata sobre lesbianas jóvenes, gays interesados en sexo kinky, gente del underground queer o qué. La mayoría de los visitantes en cada película pertenecen precisamente a una determinada identidad de género, a una determinada orientación sexual, a una determinada subcultura dentro del movimiento LGBT+ o queer...

Por ejemplo fui a ver una película que supuestamente tiene atractivo para el público lésbico: Jamie And Jessie Are Not Together. Dentro de la sala, de casi 200 asientos, solo había 3 hombres, uno de ellos iba conmigo, otro trabaja como voluntario para el festival y el tercero iba con una chica. Es decir, que los hombres sencillamente no compran entradas para ver ese tipo de películas. Y de los muchos amigos y amigas que tengo trans no vi ninguno. Tampoco había gente con aspecto queer, o con aspecto más alternativo. Aunque no lo pueda saber con seguridad, la enorme mayoría allí presente parecían mujeres cisgénero que se identifican con ser lesbianas. Pero no solo eso, sino que además un determinado tipo de lesbianas. Las jóvenes de clase media, con aspecto mainstream lésbico y casi exclusivamente de etnia danesa.

Estuve sin embargo viendo Fake Orgasm, que claramente es un documental con un discurso queer y que por tanto atrae a otro tipo de gente. La misma sala, mucho más vacía, y con gente de aspecto mucho menos mainstream. 

También estuve viendo un debate sobre la despatologización de las identidades trans. La misma sala, esta vez casi llena de gente transgénero y queer. Los gays, lesbianas y bisexuales que conozco de los grupos cisgénero casi no estaban representados.

Así, aunque el festival se llame MIX y tenga la intención de mostrar la variedad que hay dentro de la sexualidad e identidad de género, el resultado acaba siendo que atrae a gente diversa para las diversas películas. Gente que no se mezcla y que por tanto casi no aprende nada de los demás modos de ser parte del movimiento LGBT+ o queer.

Y sin embargo,  dos cosas tienen éxito en este intento de mezclar a la gente.

Primero: la mayoría de los periódicos y televisiones cuando escriben sobre MIX recuerdan por primera vez que el ambiente LGBT+ está compuesto de muchas identidades diferentes. Así que para el resto de la sociedad hace su trabajo mostrando que somos diversos y no todos gays fiesteros.

Segundo: algunos eventos importantes reúnen a gente de todo tipo. Especialmente porque por primera vez estos grandes eventos no muestran necesariamente películas mainstream que representan a los gays o en menor medida a las lesbianas. Así, por ejemplo la proyección que hicieron gratuita para todo el mundo tres semanas antes del festival era con una película sorpresa, así que mucha gente diferente apareció para verla. El mayor éxito en la mezcla no obstante creo que va a ser la película de apertura del festival, Becoming Chaz, un documental trans, con atractivo entre los demás públicos mainstream por contar con Cher, e ir seguido de una gran fiesta para todo el mundo. El público por una vez de verdad era diverso. Además de los habituales gays y lesbianas que acuden a esta fiesta cada año, esta vez había bisexuales, queers, muchas personas bajo el abanico de la T, algunos heterosexuales cisgénero, algún que otro intersex y asexual... Por supuesto, siempre habrá gente que no estaba representada, pero para ser como es el resto del tiempo, lo considero un gran éxito. Especialmente porque estuvieron todos mezclados charlando, y porque disfrutaron todos de un documental que habla clarísimamente de identidad de género y lo enlaza con la orientación sexual. Esa sí fue una verdadera noche MIX, es decir, de mezcla.

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29 octubre 2011

La carne más barata de Dinamarca

En Dinamarca comprar carne en el supermercado es caro. Sin embargo, hay un sitio donde se puede comer carne sin gastar apenas dinero: delante del cementerio Assistens en Nørrebro, un barrio de inmigrantes y de estudiantes de Copenhague. Allí por 15 ó 20 coronas puedes comer kebabs, pizzas, pitas estilo pakistaní, pinchos morunos estilo turco e iraní, etc. De hecho, en un día de sol el cementerio huele a carne a la parrilla. ¡Y está lleno de carnivoros!

Así pues, la carne más barata de Dinamarca se vende delante del cementerio. ¿Alguien ve alguna relación? ;-)

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24 octubre 2011

Fetiches fotográficos a la Jackie Baier

Hace ya algún tiempo que me había percatado de ello, pero con el paso de los años se va haciendo más visible y más específico. Tengo un fetiche muy claro con algunas imágenes. Su belleza me deja sin aliento. Se graba en mi mente y crea una impresión perenne. Estas imágenes no solo son fotográficas. En mi cabeza voy archivando sin buscarlo escenas congeladas en un único fotograma, objetos retratados de un poder quasi mágico sobre mí, imperfecciones fosilizadas de tal modo que toda su belleza resplandece, gestos dibujados que aceleran mi pulso... 

En la cultura que vivimos tan visual en realidad consumir imágenes no es nada extraño. Y sin embargo, yo siento que el mundo las engulle sin saborearlas y las defeca sin haberlas digerido. Entre millones de impresiones visuales abordándonos cada día, la sensibilidad se entumece y se pierde el sentido erótico de la belleza que nos rodea. A mí también me sucede. Pero por suerte aún así quedan perlas que me devuelven a ese estado contemplativo activo en el que mi mirada se recrea y mi memoria más tarde crea. 

Una de las personas que es capaz de crear esas imágenes que me arrancan con violencia del letargo de insensibilidad es Jackie Baier. Algunas de sus fotografías sinceramente me tocan en un lugar que ni siquiera entiendo. 

Esta semana está en Copenhague visitando el festival de cine LGBT+ del que hablé el otro día presentando su película sobre Chantal, sobre la que ya escribí hace tiempo, y tomando fotografías de la gente para su The Portrait Project. La impresionante colección de fotografías incluye las imágenes más bellas que he visto de muchos de mis buenos amigos. Si alguien desea hacerse una foto, solo hay que visitar Warehouse9 entre las 14 y las 19 horas hasta el 30 de octubre.

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