31 agosto 2010

Culpa de las dos

Me parece a mí que en este mundo la gente que se va comportando de forma bárbara y maltratando el corazón de los demás sabe bien lo que está haciendo. Me lo parece porque hasta ahora en mi vida me ha pasado que con las personas que se han comportado así con una claridad increíble, a la hora de hablar de lo sucedido tienen un interés muy grande en establecer que "la culpa es de ambas partes". Yo en eso veo que se quieren limpiar la conciencia de la mierda que han ido haciendo. Y también su reputación. Aparentemente ni a los malvados les gusta tener reputación de malvado...

Cuando mi ex me dejó hace muchos años y se comportó como una verdadera salvaje, robándome lo que tenía, abandonándome en las peores circunstancias, mintiéndome y engañándome, lo hizo publicando a los cuatro vientos que "ambas habíamos dejado la relación". Pues no. Fue ella quien dejó la relación por mucho que al mundo y a mí me intentara convencer de que había sido una decisión común. No le veo yo la parte común al decir "te dejo".

Cuando ahora tú quedas para decirme que no quieres volver a hablar conmigo ni a verme, lo haces diciendo que "nos hemos tratado muy mal las dos" y que por eso mejor no seguir. ¿Las dos? Espera que piense... Yo ni te he mentido, ni te he engañado, ni te he tratado de forma homófoba, ni te he mareado con mis cambios de actitud, ni te he tratado desde lo alto, ni me he creído con poder en nuestra relación, ni te he humillado, ni te he dejado sola cuando estabas mal, ni te he dejado de hablar a ti aunque tú me hayas hecho todo eso a mí. ¿Y hemos sido las dos las que nos hemos tratado mal? Más bien me parece a mí que tú me has tratado como aparentemente tratas a los que son tus parejas y no tus amigos, es decir, con desdén, y yo a cambio lo que he hecho ha sido no hacer un tabú de lo que siento por ti y lo que espero de ti, tanto como mujer como amiga. En un momento muy difícil de mi vida en muchos aspectos me has dado de lado solo porque yo he estado allí en tus momentos difíciles y "me he acercado demasiado" porque tú has venido a buscar apoyo entre mis brazos cuando has estado mal. No te equivoques, pues. Lo que ha pasado no es culpa de ambas. Es culpa tuya por no saber afrontar ni tus sentimientos ni tus actuaciones.

votar





30 agosto 2010

Fuego en medio del diluvio

Estos días en Dinamarca está lloviendo como nunca. Vamos, que o el planeta está cambiando de posición y ahora estamos en el trópico, o nos hemos intercambiado con India para probar el monzón, o Noé está de vuelta reuniendo cerditos en las granjas danesas para salvarlos del diluvio. 

Pues en medio de esta sensación de estar casi constantemente con agua hasta el cogote, de repente mientras estoy aquí escribiendo escucho una sirena que se acerca y se apaga. Al momento otra que hace exactamente lo mismo. Pero yo sigo a mi rollo delante del ordenador. Claro, cuando la tercera sirena suena mucho más alta y para igual de bruscamente en algo que parece aquí al lado, algo me hace reaccionar y pensar que tanto ruido no es normal. Me acerco a la ventana y me encuentro con 4 camiones de bomberos aparcados justo delante de mi portal, varios coches de policía, una ambulancia, la gente del edificio de enfrente en la ventana mirando y la gente en la calle con la cabeza dirigida hacia mi casa. ¡Genial! ¡Hora de salir corriendo aparentemente! K se acerca y los dos reaccionamos igual: a por ropa y zapatos para salir echando patas. En estas casas de madera no es la primera vez que hay fuego. Carrera abajo... por suerte para descubrir que solo se trata de una olla en algún piso del portal de al lado que ya ha sido apagada. ¡Menudo agobio esto de vivir en una casa de madera a veces!

votar





29 agosto 2010

Crecer viendo la manifestación del Orgullo LGBT

En muchas discusiones sin sentido que he escuchado sobre la manifestación del Orgullo LGBT los conservadores heterosexuales utilizan como excusa para quejarse el que se haga en mitad del día en sitios donde pueden pasar niños. Se quejan de que los pobres niños tienen que ver a dos hombres besándose o tienen que ver a personas semi desnudas o haciendo gestos sexuales. Este argumento, por supuesto, solo es una excusa para esconder su fobia hacia el colectivo LGBT y su miedo a que sus hijos crezcan en un ambiente más tolerante y menos discriminatorio, que incluso podría llevarlos a aceptar ellos mismos sin problemas sus propios deseos sexuales.

Este sábado pasado en la manifestación estuve durante un rato en la acera junto a dos chavales de unos 10-11 años. Eran niños daneses pero sus padres seguramente eran de algún lugar de Oriente Medio. Es decir, que probablemente eran musulmanes. Los dos muchachos estaban disfrutando de la manifestación, de todos los colores, de los trajes, de las banderas, de la música, de las sonrisas... y se les veía bien felices. De hecho, ambos consiguieron hacerse con una bandera del arcoiris y la lucían bien orgullosos. 

Más tarde en el concierto después de la manifestación unos niños de unos 5-6 años se acercaron a mí y a K a pedirnos las banderas y se fueron bien felices con ellas.

Todos estos niños creo que tienen una educación y una vida mucho más sana que los niños a los que los heterosexuales conservadores pretenden proteger. Estos niños crecen asociándonos con algo positivo, algo que sucede cada año y que es divertido. También crecen viendo que somos muchos y muy diversos. Cuando sean mayores, serán mejores personas, más tolerantes, más capaces de aceptan la diversidad, de aceptar sus sentimientos y aceptar los de los demás. Ojalá yo hubiera crecido viendo manifestaciones del Orgullo LGBT.

votar





28 agosto 2010

Echando de menos lo que nunca tuvimos


En la cama se ha puesto a jugar y a hacer algo que tú, en un momento en el que estábamos muy cerca hace ya muchos años, hiciste conmigo. Algo que me ha hecho volver a pensar en el pasado y a echarte de menos con vehemencia y con dolor. Algo que tendría que habernos llevado entonces a tener sexo intenso y apasionado, pero que se quedó en otra más de esas muchas situaciones que nunca se terminaron de materializar. Y ahora estoy aquí pensando en cómo todo ha acabado hace unos meses, en lo cerca que hemos estado otra vez de ello y lo lejos que estamos ahora. Y el dolor agudo que todo esto despierta en mí cada vez que lo siento mínimamente cerca, aunque no sea contigo, aunque no sea por nada que tú haces, aunque solo sea por un recuerdo o un atisbo que me vuelva a llevar a ti. Me duele echarte de menos, me duele echar de menos todo lo que tuvimos, todo lo que somos cuando estamos juntas y todo lo que no tuvimos. Como me dice él, qué raros somos los humanos pues, aunque las dos deseamos lo mismo, elegimos no hacerlo o hacer justo lo contrario. Y sufrir  enormemente ambas con y por ello.

votar





27 agosto 2010

9 veces arruinan 11 años

Hemos tenido una relación de 11 años y con solo 9 días en los que nos hemos visto unas horas se ha arruinado completamente. ¿Qué dice eso de los 11 años? ¿No éramos amigas entonces? ¿No sentías nada por mí? ¿No ha importado nada todo el tiempo que hemos compartido juntas? ¿No ha cambiado nada en ti haberme conocido? ¿No vas a echar de menos a alguien con quien has vivido tantas cosas?

9 encuentros desde que regresé y empezó todo el lío. De ellos los últimos 3 en realidad casi ni cuentan por lo mal que nos hemos hablado, por lo mal que lo hemos pasado, por el teatro que hemos interpretado. Y es que ni incluyendo esas últimas 3 veces hay 1 vez por cada año que hemos sido amigas, o 1 vez por cada 100 veces que hemos pasado un rato agradable juntas. Pero tú lo mandas todo a la mierda y terminas con todo afirmando no sentir nada. ¿En serio? Pues entonces ojalá me hubiera dado cuenta de ello antes. Jamás te habría abierto las puertas de mi corazón, ni siquiera como amiga.

votar





26 agosto 2010

Orgullo LGBT 2010 en Copenhague

Nuevo año, nuevo Orgullo LGBT en Copenhague. Por supuesto, otro año más en la manifestación. Miles de personas. No tantas como el año pasado cuando teníamos a todos esos visitantes extranjeros por los World OutGames, pero para ser una ciudad del tamaño de esta, desde luego no éramos pocos. Un recorrido largo. Varias horas en camino. Todavía más horas de celebración en la Plaza del Ayuntamiento. Muchas asociaciones, muchos bares, algunas empresas y ahora también los partidos políticos que quieren un pedazo de la tarta y los votos provenientes de nuestro arcoiris. Un gran concierto. Banderas decorando edificios. Escaparates LGBT por la ciudad. Fiestas en todos los locales de ambiente. Atmósfera de celebración en toda la ciudad. Y milagrosamente no llueve casi en todo el día.
K y yo fuimos la mayor parte del recorrido por nuestra cuenta, pero al final nos juntamos con un grupo de bisexuales. Después pasamos la tarde con los bisexuales y algunos miembros de la asociación de poliamorosos. Y tengo que decir que fue uno de los mejores orgullos que he pasado. Rodeada de gente con la que me identifico y acompañada de las personas que más me gustan ahora.

Os dejo aquí un vídeo subtitulado en inglés para que veáis el ambientillo de la manifestación. Por cierto que en algunos de los vídeos que se pueden ver en Youtube me encuentro, encuentro a muchos de mis amigos y también a algunas de las personas con las que estoy o he estado :-)


votar





25 agosto 2010

Los padres no quieren lo mejor para sus hijos

Esa historia de que los padres (siendo esto el plural de padres y madres) quieren y desean lo mejor para sus hijos siempre me ha parecido una gran mentira. Algunos sí. Pero como en todo lo demás, los padres antes de ser progenitores son personas, y las hay altruistas y las hay egoístas, las hay con empatía y las hay con psicosis, las hay cariñosas y las hay frías, las hay desinteresadas y las hay completamente egocéntricas... Ser capaz de reproducirse nada tiene que ver con la personalidad. Tener una noche de sexo no hace que un padre tenga que sentir necesariamente amor por su bebé. Llevar 9 meses a alguien dentro no significa necesariamente que una madre tenga que anteponer a ese ser o tan siquiera amarlo. Compartir genes no obliga a compartir sentimientos. Cohabitar no implica desearlo. Y todo esto todavía menos cuando existen problemas externos que hacen que los padres no piensen en sus hijos sino en ellos mismos. Por ejemplo un divorcio problemático, una situación económica difícil, problemas con la familia extensa, abusos de diversas substancias, condiciones laborales difíciles, enfermedades físicas o psíquicas...

Los padres, como todos los demás, creo yo que quieren lo mejor para sí mismos. Si eso puede ser compatible con querer lo mejor para su hijos o para otras personas a las que amen, en la mayor parte de los casos mejor (y ni siquiera siempre es así). Si no puede ser compatible, ante la disyuntiva creo que la gran mayoría elige su propio beneficio. Así creo yo que son los humanos, por mucho que la sociedad hoy en día quiera vendernos esa visión tan maravillosa de la familia.

votar





24 agosto 2010

Cuddle party

El otro día mencionaba que había estado en una cuddle party y supongo que muchos no sabréis lo que es, igual que yo tampoco lo sabía antes de ir. Así que os lo voy a explicar aquí.

Se trata de una fiesta en la que la gente se reúne en una habitación o lugar que parezca un poco aislado para tener una experiencia que ellos califican de segura e íntima pero no sexual. Una vez allí hay un monitor o monitora que dirige la fiesta. Primero se explican las reglas, luego se hacen unos juegos para romper el hielo, después llega la parte de cuddling y al final se vuelven a realizar unos juegos antes de terminar en un círculo hablando de las experiencias que han tenido lugar.

Cuddling es una forma de tener contacto físico no sexual con alguien. Incluye desde cogerse de la mano o apoyar tu cabeza en su hombro a acariciarse o besarse. Por supuesto, es habitual que los participantes se exciten pero lo importante es no reaccionar a esa sensación y llevarla a algo sexual.

Lo que resulta más sorprendente de este tipo de fiesta es que todo hay que verbalizarlo antes de hacerlo. Para hacer cualquier cosa con alguien tienes que pedir y recibir permiso. Y al hacerlo tienes que ser muy específico. Es decir que no es suficiente con preguntar si puedes besar a alguien sino que también tienes que preguntar si puede ser en los labios, con la boca abierta y tocando su lengua si es eso lo que estás deseando hacer.

Las reglas de la fiesta son las siguientes:

1. Todo tiene que suceder con la ropa puesta.
2. No hay que cuddle con nadie si no te apetece. 
3. Hay que preguntar siempre de forma específica y recibir un claro sí antes de tocar a nadie.
4. Sí es sí y no es no. 
5. Tal vez es no.
6. Puedes cambiar de opinión siempre que quieras.
7. Lo que pasa en la fiesta se queda en la fiesta. Nada de cotilleos a la salida.

Aceptando las reglas uno empieza a jugar para acabar encontrando personas en la habitación con las que acariciarse, besarse, reconfortarse, etc. La mayoría de las personas no se conocen entre sí y sin embargo acaban teniendo un contacto físico bastante íntimo.

¿Y qué me parece a mi la fiesta? Pues sinceramente le veo tres problemas:

1. Todo es como un teatro. Con tantas instrucciones y charla no se puede sentir nada auténtico.
2. Para mí tener contacto físico con alguien es una experiencia muy personal y no estoy muy por la labor de tenerlo con cualquiera solo porque nos crucemos en la fiesta y estemos ambos libres y justo al lado.
3. Si hay personas por las que me siento atraída no es fácil para mí como tímida acercarme y preguntar lo que deseo.

Pero también creo que tiene aspectos positivos, especialmente el eliminar los tabués sobre el tener contacto físico con desconocidos y también aprender a aceptar síes y noes como parte del proceso de acercarse a alguien.

votar





23 agosto 2010

Las cosas no suceden por algo

Tengo miedo a que pienses que las cosas suceden por algún tipo de destino cósmico que dirige nuestras vidas y nuestras acciones y que por eso todo ha vuelto a acabar así. Pero yo sé que no es así. Las cosas suceden porque sí. Por casualidad. No hay ningún motivo para que lo que ha pasado o lo que ha dejado de pasar haya sido así. No hay más motivo que una unión de casualidades que hacen que tú por momentos puedas estar tan cerca y por momentos tengas que estar tan lejos. No hay destinos predestinados, no hay causas místicas ni mágicas para todo esto. Solo hay hechos. Hechos que se suceden sin que podamos controlarlos. Hechos que no tienen control, ni nuestro ni del destino. 

votar





21 agosto 2010

Expulsando gitanos

En Europa a estas alturas seguimos haciendo a menudo cosas por las que me da vergüenza decir que nací y vivo en este continente, que me califico a mí misma de europea antes que de nacional de ningún país y que creo en la Unión Europea como unión política, económica y social. 

Este verano sin embargo ya nos estamos superando como seres despreciables e hipócritas, demostrando al mundo lo falsos que somos con nuestros principios, nuestras ideas y nuestra supuesta lucha por valores como la tolerancia y la libertad. Este verano a lo largo y ancho de nuestra maravillosa Unión Europea se están extendiendo las expulsiones injustificadas de personas cuyo único rasgo común es pertenecer a la misma etnia: son gitanos o roma. Estas personas además son nacionales de países pertenecientes a nuestra unión, es decir que por lo tanto tienen derecho, igual que todos los demás, a la libre movilidad por toda la unión. Sin embargo, haciendo caso omiso a nuestras propias leyes utilizamos como único motivo para la expulsión colectiva de grupos su raza. Si esto no es racismo, a mí que me lo expliquen.

Los gitanos rumanos y búlgaros, igual que todos los demás miembros de la Unión Europea, deberían estar protegidos por las mismas leyes, tener los mismos derechos y además tener una protección extraordinaria debido al claro acoso, discriminación y persecución que sufren en los distintos estados miembros. Sin embargo, en lugar de ello utilizamos los argumentos más peregrinos para justificar decisiones basadas únicamente en prejuicios racistas y xenófobos. En Dinamarca por ejemplo hace unos días se ha expulsado a un grupo de 23 personas acusadas de "acampar ilegalmente" sin llevar a cabo ningún juicio. Como si los gitanos rumanos fueran los únicos que acampan en zonas no permitidas en este país. Y es que en realidad somos tan patéticos mintiendo y escondiendo nuestro eterno odio hacia este colectivo que el propio Ministro de Justicia, el Alcalde de Copenhague y varios parlamentarios se han expresado de forma abiertamente racista diciendo que "los gitanos roban", que "son cleptómanos", que "en su cultura no está mal robar", concluyendo por supuesto que "los gitanos son criminales". Tanto es así que en estos momentos el European Roma Rights Centre está estudiando denunciar al Estado danés por este tipo de tratamiento y desde Suecia diversos políticos han calificado a Dinamarca de "país racista".

Yo misma he visto artículos en los periódicos daneses y escuchado debates en la televisión danesa durante días en los que se habla de los gitanos de forma clarísimamente discriminatoria. Por ejemplo había un debate que estudiaba la posibilidad de expulsar a todos los gitanos rumanos y búlgaros. ¿El motivo? Son gitanos. Y eso por supuesto va seguido de una serie de afirmaciones escandalosas: Roban. Son criminales. Son sucios. Engañan. Son peligrosos. Vienen aquí a aprovecharse del maravilloso sistema social danés. Son delincuentes. Estafan... La misma retahíla de prejuicios y barbaridades en todas partes.

Pero no os creáis, españoles, que son solo los franceses, los daneses, los suecos, los italianos o los alemanes los únicos que tratan así a sus poblaciones gitanas por ser los que están llevando a cabo las expulsiones estos meses. Por favor, mirad en los periódicos españoles, ved la televisión, escuchad a la gente por la calle. ¿Cómo se habla de los gitanos rumanos? ¡Pero si hasta se habla así de los propios gitanos españoles a los que se trata como si no fueran españoles del todo!

En estos momentos uno desearía que fuera el 8 de abril, Día Internacional del Pueblo Gitano, para recordar a los europeos que los gitanos nacidos en Europa, igual que todas las demás personas nacidas aquí, somos ciudadanos y parte de nuestra Europa.

votar