Ese instinto de supervivencia del que todo el mundo habla y que se da por supuesto no es más que otra construcción social que nos meten en la cabeza como algo contra lo que no podemos luchar, algo que no nos deja ninguna posibilidad de elección. Pero no es cierto. Si pones a un bebé en una encrucijada entre dos caminos, uno que continúa y otro que es un precipicio, ese bebé seleccionará de forma aleatoria uno de los dos caminos, nada en su cabeza le hará elegir de forma "correcta" el camino que supone que siga con vida. Les nines no comprenden lo que es la muerte. Lo aprenden con el paso del tiempo por medio del aprendizaje social. La muerte es un pensamiento demasiado abstracto para que pueda tener una relación de causa-efecto en las acciones que nos llevan a sobrevivir.
Y en cuanto a los (demás) animales, lo mismo de lo mismo. Les que tienen un cerebro lo suficientemente desarrollado para ello, aprenden de les demás cómo comportarse para evitar el dolor, el hambre, los accidentes... Les que no, se comportan de forma aleatoria y unes sobreviven y otres no. No por casualidad son eses que toman las decisiones que parecen, vistas desde nuestra perpectiva, una búsqueda de supervivencia les que llegan a adultes y se reproducen con más frecuencia, y por tanto, son esos comportamientos que ayudan a la supervivencia los que se extienden en una determinada especie. Lo cual no quiere bajo ningún concepto decir que los animales tengan "instinto de supervivencia". Es nuestra tendencia a creer que todes tememos a la muerte la que nos hace verlo así en les demás. Y en nosotres mismes.












































