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03 junio 2016

Cansade

Una vida de médiques y hospitales, desde antes de que me tocara nacer seguramente hasta después de que me toque morir. Imposible llevar la cuenta del número de las visitas o de les supuestes especialistas vistes. Todavía menos de las pruebas, los litros y litros de sangre que me han arrancado, las mutilaciones que me han cubierto de cicatrices, las máquinas e instrumentos salvajes con los que han maltratado mi cuerpo. ¿Cuántos ingresos, cuántas torturas, cuánto dolor ajeno al propio producido por mi cuerpo? ¿Cuántos daños producidos por sus errores, por su ignorancia, por su soberbia, por mejorar sus propias carreras a costa de mis células? Como si no fuera suficiente con tener este cuerpo maldito que se niega a funcionar. 

Lo peor de todo jamás ha sido la enfermedad, ni el dolor, ni la falta de funcionalidad, ni siquiera el miedo a perder la vida. Y os aseguro que todos ellos en ocasiones son horribles. Lo peor cada jodida vez es tener que someterse a ese sistema inmundo en el que pierdes el escaso poder sobre tu vida y tu cuerpo con el que llegaste. Cada paso, cada prueba, cada minuto en ese agujero te arranca un pedacito más de tu autonomía, de tu fuerza, de tu esperanza, de tu energía, de tu vida. 

Toda una vida bajo sospecha. Cada nuevo síntoma aparentemente es potencialmente una mentira. Cada nuevo resultado el prefacio de una nueva batalla. Cada nuevo diagnóstico el inicio de una nueva guerra.

Toda una vida creyendo que con los diagnósticos llegaría la confianza, el ser tratade con un mínimo de humanidad. Me tragué la mentira del sistema durante décadas, creí que a les que les han encontrado la enfermedad que les afecta, se les trata de otra forma. Me creí que por lo que yo encontraba semejante barbarie era porque no habían encontrado lo que me afectaba a mí. 

Pero no, ingenue de mí. La barbarie es parte del sistema. Y un diagnóstico, o los numerosos que ya van, no cambian el sistema ni un gramo. Y el sistema sanitario replica todos los aspectos más vomitivos de la sociedad que lo ha creado. Jerarquía. Opresión. Discriminación. Desempoderamiento. Yo soy la mierda. Ele especialista está por encima de todes les dioses. Aunque no tenga ni la más remota idea de tu enfermedad. Aunque no haya ni siquiera oído el nombre antes de nombrarlo tú. Siempre tendrás que someterte como paso previo.

Estoy tan cansade de todo que a veces el peso de la impotencia es demasiado para mí.


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24 enero 2012

Sexo completamente seguro no existe

El sexo completamente seguro no existe. Ni teniendo todo el cuidado posible y poniendo todos los medios. Yo que siempre me esfuerzo en eso todavía de vez en cuando me doy cuenta de que han sucedido cosas que no están completamente libres de riesgo.

Por ejemplo, no es suficiente con utilizar condones, guantes, protectores de látex y demás. También hay que tener en cuenta qué es lo que uno hace antes y una vez que tiene esos elementos protectores puestos. Porque en realidad ¿de qué sirve ponerse un guante si luego con el guante tocas en mucosas o fluidos corporales a la otra persona y luego te tocas a ti? ¿O si tocas con tu guante el guante que tiene la otra persona? ¿O si antes de ponerte el condón te has tocado la polla húmeda y al colocar el condón todavía hay restos de esa humedad en tus manos? ¿O si colocas un protector de látex al hacer sexo oral y al mismo tiempo estás sujetándolo con tus manos húmedas de flujo vaginal? ¿O si te pones un guante para hacer algo genital y al mismo tiempo estás besando a alguien con herpes bucal? ¿O si le pones un condón al dildo pero luego lo introduces más allá del condón...?

Vamos, que no veo que la protección total sea posible. Hay que valorar el nivel de riesgo y compararlo con la experiencia que vas a obtener y, si te compensa más no vivir una vida sin sexo, tienes que aceptar que por muchas barreras que pongas el sexo 100% seguro no existe. Y aún así tener cuidado y hacerlo lo más seguro que puedas, claro.

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14 diciembre 2011

Depresión inactiva

Tener depresión no significa necesariamente estar triste y llorando en un rincón. Tampoco tienes que estar a punto de suicidarte o hacer algo radical. De hecho puede ser todo lo contrario: no tener fuerzas para nada, ni siquiera para estar triste o hacer algo, lo que sea. En tal caso, tomar decisiones se convierte en un obstáculo insalvable. Si las decisiones son tomadas por otra persona tal vez puedas seguirlas, si no suponen mucho esfuerzo, pero si las tienes que tomar tú puede convertirse en un motivo para no hacer nada. Pero por lo general ni eso. Tampoco tienes fuerzas para seguir las decisiones de otra persona. Y esto a su vez es un círculo vicioso. Puedes conservarte vivo y en este estado inactivo durante años si tienes un modo de subsistir, o una persona o sistema que te ayuda a mantenerte con vida. Pero tu vida está pasando sin ser disfrutada, sin ser valorada, sin sentirla. Es como una prisión invisible en la que tú eres al mismo tiempo el prisionero y el carcelero.

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04 diciembre 2011

Chocolate con granos

Definitivamente. Esto tampoco es un mito. Si comes chocolate como una mala bestia a los dos días tu piel es una sopa de toda esa grasa tan sana que te has metido en el cuerpo. Esa visita tan agradable a la fábrica de Lindl ahora es una tortura para la vista. De cero granos a varias decenas en dos días... De vuelta a la adolescencia.

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05 septiembre 2011

No es un mito

Después de años y años teniendo sexo con condones de mil y una marcas y tipos y sin haber nunca vivido eso que va diciendo todo el mundo como supuesta mala excusa para haberse contagiado de alguna enfermedad venérea o haber tenido un embarazo no deseado, que el condón se había roto, había llegado a creer que era un mito, o que la gente no sabía cómo utilizarlo correctamente, o que se trataba de un condón viejo o de calidad dudosa, o directamente de una mentira. Tanto que cuando finalmente me ha sucedido a mí, aunque notamos los dos el sonido y el cambio, no lo relacionamos con esa posibilidad, y nos llevamos la sorpresa al final.

Así que ahora ya lo he aprendido, sí que sucede. Seguramente no sucede ni una de las 1000 veces que la gente lo va diciendo. Pero suceder sucede, os lo aseguro.

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20 agosto 2011

Bebiendo agua de cloacas

Si estás en Copenhague, a no ser que tengas la suerte de vivir en Vesterbro o Amager, habrás estado como yo bebiendo agua de las cloacas sin saberlo durante los últimos días. Aparentemente en este país en el que no deja de llover nunca, no están preparados para lluvias copiosas, solo lluvias eternas. Después de varias inundaciones en las últimas semanas, ahora han descubierto que el agua potable de Copenhague que tenemos todos en los grifos se ha mezclado con agua contaminada y en estos momentos todavía no se sabe ni el motivo exacto ni el peligro de la situación. La noticia se dio a conocer ayer por la tarde, para los que tenían capacidad de entender danés, claro está, a través de los periódicos y televisiones. Hoy, hace unos minutos, me ha llegado un sms (solo en danés también) del Municipio diciéndome que no beba agua del grifo. Supongo que mejor tarde que nunca... pero vamos, desde ayer que lo saben no sé yo cuánta gente ha estado bebiendo sin ser consciente del peligro.

Y ahora todos a vivir entre bacterias E. Coli. Como tengan un efecto rápido y catastrófico el centro, donde hoy se celebra el Orgullo, va a ser un verdadero caos.

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19 agosto 2011

Nacionalidad y enfermedades venéreas

¿Me puede explicar alguien la relevancia de la nacionalidad a la hora de hacerse una prueba de VIH o de cualquier enfermedad venérea? Porque aparentemente es un dato muy relevante según el sistema médico danés. Cuando acudes a Venereaklinikken en Bispebjerg Hospital, la única clínica pública en la que se hacen las pruebas de VIH y enfermedades venéreas en Copenhague, una cosa que siempre les interesa mucho es saber la nacionalidad de las personas con las que has tenido relaciones sexuales. Si contestas que son danesas, no hay más preguntas y no se anota nada, si contestas que son extranjeras, quieren saber de dónde son y qué tipo de prácticas sexuales has tenido con esas personas en concreto y, por supuesto, todo es apuntado de forma diligente. ¿El motivo? Flagrante xenofobia. Especialmente porque Dinamarca no es precisamente un país en el que las enfermedades venéreas no circulen a sus anchas. De hecho, la clamidia que se utiliza como factor de medición para ver la cantidad de personas que tienen sexo no seguro no deja de aumentar en los últimos años en todos los grupos.

Pero no solo eso, sino que también en las propias estadísticas del sistema sanitario nacional aquí se dividen los nuevos casos de contagio anuales de clamidia, sífilis, gonorrea y VIH en cuatro grandes grupos: daneses, inmigrantes, turistas y segunda generación de inmigrantes. Por supuesto, en todos los informes el número de contagios es muchísimo mayor entre los "daneses". Y cómo no, también se intenta averiguar si los contagios han sido en Dinamarca o en el extranjero. Y por supuesto, los contagios suceden mayoritariamente en Dinamarca. Pero incluso así no se deja de preguntar por la nacionalidad de las personas y no se deja de buscar una explicación foba. Avergonzador.

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Dejo de comer

El año pasado ese juego ni buscado ni deseado me hizo perder el sueño, el apetito, muchos kilos y muchas otras cosas necesarias cuando se desea seguir viviendo de forma sana. Este año me veo que voy por el mismo camino. No he podido dormir más que 4 horas. No he podido apenas comer. Y mi estómago se retuerce de incomodidad, estrés, tensión, preocupación, temor. Me da miedo tu efecto en mí.

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07 febrero 2011

No hablar las cosas perjudica

Tengo una teoría: no hablar de las cosas siempre es algo que perjudica. En cualquier tema y situación creo que lo mejor es hablar abiertamente. Como ya sabéis, estoy muy a favor de vivir una vida sin tabúes. También me parece algo completamente necesario vivir fuera del armario en todos los aspectos que no son mayoritarios según la cultura cisheteronormativa. Hablar y mostrar que existimos solo ayuda a nuestra causa y a que se nos respete como individuos. 

Esto que menciono también es aplicable a otros campos. Y para ello quiero contaros dos ejemplos.

En Dinamarca por lo general no se habla de enfermedades y no se dice que se va al médico, que te duele algo, que padeces tal o cual o que alguien de tu familia está muy enfermo. Aquí hablar de esas cosas se considera inadecuado, demasiado privado. Por lo general tampoco se toman muy en serio los síntomas de enfermedades, o si lo hacen, no lo dicen muy en alto. Por todo ello, tardan mucho más en ir al médico que un español medio. Esto tiene una consecuencia clarísima: la esperanza de vida de los habitantes de este país es mucho más corta. Por supuesto que hay otros factores que influyen, pero sin duda también lo hacen la falta de conocimiento y apertura sobre cómo funciona el cuerpo humano y qué síntomas son peligrosos o preocupantes, además de la general tendencia a retrasar las visitas al médico.

En España por lo general la gente no quiere hablar de cifras económicas. Nadie quiere decir con claridad cuánto gana, cuánto paga por el alquiler de la casa, cuánto le cuestan las vacaciones, etc. La economía para un español es un asunto privado y yo me sorprendo casi cada vez de ver la de rodeos que dan los españoles cuando reciben una pregunta muy habitual aquí: ¿tú cuánto ganas? Sin duda esto tiene como consecuencia clarísima que los españoles por lo general tienen salarios más bajos que en otros países. Por supuesto que hay otros factores, pero el hecho de no saber cuánto gana otra persona que hace tu mismo trabajo es sin duda una desventaja a la hora de negociar tu propio salario. Y la desventaja es para ti, no para el empresario.

Conclusión: en todos los aspectos, la apertura beneficia. Y los tabúes sociales siempre tienen consecuencias negativas.

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18 enero 2011

Médicos que dejan morir a sus pacientes

Parece que lo he planeado así pero es pura casualidad que la entrada que publiqué ayer tenga una relación con la de hoy: el nuevo escándalo del sistema de sanidad pública danés. Los médicos dejan que sus pacientes mueran sin darles el tratamiento necesario. Un canal de televisión, TV2, el domingo destapó la noticia sobre un hospital de este país, el que está en Herlev. Sin embargo, como se podía intuir ya en ese momento, es un problema general que tiene lugar en todos los hospitales de Dinamarca. Al parecer cuando te ingresan en el hospital los médicos en tu informe incluyen, además de todos los datos necesarios, dos decisiones que toman sin consultarte y que conciernen dos asuntos de vida o muerte: 

  • Masaje cardíaco en el caso de parada cardiorrespiratoria.
  • Tratamiento intensivo.

Si el grupo de médicos que te valora juzga que eres demasiado mayor, que no puedes andar bien, que necesitas ayuda en tu casa para poder apañarte (es decir, la visita de asistentes sociales que ayudan con las tareas de la casa, la compra, la limpieza corporal, etc.), que tienes una enfermedad crónica incurable, etc. tú vida no es lo suficientemente valiosa para que te reanimen en el caso de que sufras una parada cardíaca o para que te lleven a la UCI si empeoras gravemente. Estas decisiones no se basan en que estés moribundo o no. De hecho, en la gran mayoría de los casos se trata de pacientes que no se están muriendo.

Lo más escandaloso del asunto es que esto se hace sin informar a los pacientes. De hecho a menudo en contra de los deseos claramente expresados por los pacientes que han indicado que quieren recibir ayuda para mantenerse con vida.

Aparentemente existe un único estudio de este tema, ya del 2007, que por entonces no recibió la publicidad necesaria. En él aparece claramente que 1 de cada 3 pacientes ingresados en la sección de medicina interna no será tratado en el caso de que surjan complicaciones, sino que se le dejará morir.

Y esto me lleva a la misma reflexión que ayer. Habría que hacer un estudio estadístico para ver cuántos de los pacientes que son seleccionados para que mueran tienen un nombre no danés, un pasaporte extranjero, un color de piel más oscuro, una religión diferente a la cristiana protestante, acento al hablar, etc. Con el clima nacionalista y xenófobo de este país apuesto lo que sea a que las cifras confirmarían mis sospechas.

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17 enero 2011

Vete a la iglesia

Copenhague. Voy al médico especialista en el hospital después de esperar durante meses para que me den la cita. Cuando llega el día, K no puede ir conmigo como suele, y voy sola. Entro a la consulta y me encuentro con el típico arrogante cascarrabias. Le explico mi problema y me mira con desdén. Hablo con acento, por supuesto. Cuando termino, me mira y me dice: "Vete a la iglesia". Me quedo con la boca abierta y le miro sin decir nada, esperando a que llegue una explicación semi lógica a semejante frase. El tipo me mira y me dice "¿No es eso lo que hacéis en tu país?". Ahora ya sí que me frustro. Le digo que yo voy al médico para que me atienda, tanto en mi país como en este. Me mira con asco y me dice: "Pues vete a tu país porque yo no te voy a tratar". Y con eso termina la consulta. Y yo salgo en tal estado de shock que me pongo a llorar fuera de la frustración.

Por supuesto, es su palabra contra la mía. Jamás conseguiría nada con una denuncia. Ya he probado a denunciar otras cosas con pruebas y el comité que examina a los médicos siempre les da la razón. De hecho, hace unos días salió en las noticias que uno de sus miembros se había ido asqueado del ambiente del lugar.

Esta situación que describo me ha pasado a mí. Hace ya varios años de ello. Y sin embargo no se me olvida. Sé que mi vida aquí vale menos y que si un día estoy en una situación en la que mi vida depende de la actuación de un médico, si la persona de turno es como ese hombre, no voy a tener el tratamiento que necesito. Imaginad cómo es ir a ese médico siendo mujer somalí negra musulmana con pañuelo.

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07 enero 2011

Matcha


Uno de mis vicios, y cada vez más, es el matcha. Se trata de un tipo de té verde que se consume en Japón y que en lugar de ser una infusión con el extracto de las hojas de té, son las hojas pulverizadas. Su sabor es intenso, amargo y delicioso. Y da un color intensamente verde a todo lo que toca. En Japón se utiliza para todo: matcha con leche, helado de matcha, dulces de matcha, tallarines con matcha, chocolate con matcha, etc. En realidad es el té que se bebe en la famosa ceremonia del té.

Cuando lo conocí en Japón aquí en Europa no se vendía en ningún sitio. Ahora es posible comprarlo, a precio desorbitado, en tiendas especializadas en la venta de té. Y he encontrado un café en Madrid donde lo tienen: Faborit.

Os lo recomiendo. Es sano, y para los que buscan ese efecto estimulante del café, está lleno de cafeína.

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26 noviembre 2010

Vivir en la calle nos puede pasar a todos

Por algún motivo que nunca he comprendido la mayoría de la gente se cree inmune a llegar a la situación de tener que vivir en la calle. Y sin embargo a nuestro alrededor podemos ver cada día que le sucede a otra gente. Socialmente nos anestesiamos pensando que esas personas que viven en la calle han hecho algo para de algún modo acabar así. Es decir, que no son iguales a nosotros sino inferiores, y por eso aparentemente no nos puede pasar a nosotros. Esos que viven allí fuera en el suelo duro son drogadictos, alcohólicos, perdedores, ladrones, enfermos mentales, vagos... Una lista de palabras que para la mayoría justifica que haya personas que malviven cobijándose en rincones y rebuscando comida entre nuestra basura... Como si esa lista justificase algo, como si hubiese motivos por los que alguien merezca vivir en la calle.

Estos argumentos que la gente usa para explicarlo y aceptarlo tienen tantos agujeros que hasta los más cerrados deben poder verlos. Pero el truco entonces claramente está en no pensar en ello. Mientras tú tienes una casa, mientras tu familia te apoya, mientras te crees en condiciones de encontrar trabajo o algún método para conseguir dinero, mientras conoces el sistema y sabes cómo conseguir ayuda, mientras... ¿para qué pensar en eso que no es agradable? Al fin y al cabo esa gente en la calle no tiene cara, no tiene historia, por no tener no tiene casi ni existencia para los demás, ya que la mayoría ni siquiera es capaz de mirar en su dirección.

Siempre me he amargado pensando en esto. Por eso, aunque sea una obviedad, tengo que escribir aquí algunos de los motivos por los que la gente acaba viviendo en la calle:

  1. En este mundo en crisis en el que encontrar un trabajo es difícil, no todos tienen suerte en su búsqueda. Aunque lo intenten sin parar. De hecho llega un punto en el que se vuelve imposible. Si no consigues trabajo durante tanto tiempo como para acabar sin vivienda, no podrás tampoco conseguir un trabajo, pues para ello necesitas un domicilio del que carecerás.
  2. Ser inmigrante en cualquier país es difícil. Si no conoces el sistema; si no hablas el idioma; si no tienes contactos; si no tienes a tu familia para apoyarte; si tienes el aspecto, la raza, la religión, la vestimenta, el acento, la cultura, etc. equivocados; si no tienes los papeles adecuados; si no tienes la economía suficiente para mantenerte, la situación se vuelve casi imposible. Vivir en la calle acaba siendo la única opción disponible y de ella es todavía más difícil salir que si eres una persona nacida en ese país.
  3. Si eres una persona LGBT+ con gran probabilidad las leyes no defenderán tus derechos, tu red de apoyo familiar se verá mermada, tus posibilidades de encontrar trabajo, vivienda, amigos, etc. se verán afectadas, tu movilidad a otros países en busca de mejorar tu situación también será menor y llegado un momento no es imposible que las circunstancias te obliguen a acabar en la calle. 
  4. Si eres una persona con algún tipo de problema físico, psíquico o social, es decir, si tienes una enfermedad física crónica que te impida trabajar en las mismas condiciones que los demás, si tienes una minusvalía, si por algún motivo has llegado a una situación de dependencia o semejante, no es seguro que vayas a recibir el apoyo que necesitas de la sociedad. Muy al contrario, a menudo verás que tus posibilidades se reducen mucho más de lo que harían por sí mismas y ello se debe no solo al sistema del lugar en el que vives sino a la intolerancia de la gente. En tal situación, perder tu vivienda no es algo descabellado.
  5. Si no perteneces al grupo social adecuado, es decir, si no has tenido acceso a una educación, si por tu género te han puesto barreras, si tu raza ha dificultado que te acepten, si tu edad ha hecho que directamente te descarten... ¿cómo vas a conseguir el dinero para pagar el alquiler?
Y así puedo seguir un buen rato. ¿Exagero? OK. Os voy a contar algunos ejemplos reales sobre cada gran grupo.

  1. ¿Cuánta gente en el sector de la construcción en España creéis que todavía conserva el trabajo que tenía hace un par de años? Nada tiene que ver con ser vago el que las oportunidades de trabajo desaparezcan. De nada sirve buscar día y noche si no hay trabajo y sí millones de parados. ¿Cuánta gente vivía ya entonces al límite de sus posibilidades económicas? Y entonces, ahora mucha de esa gente, ¿cómo paga su vivienda?
  2. Un español que trabajaba en la construcción pierde su trabajo y al final en la desesperación se viene a vivir a Dinamarca en busca de trabajo. ¿Sabe inglés o danés? ¿Tiene estudios superiores? ¿Tiene contactos aquí? ¿Sabe cómo conseguir ayuda? Por supuesto que no. Después de semanas intentando conseguir lo que sea, sus escasos ahorros se acaban. ¿Qué sucede entonces? Que vive en la calle. ¿Cómo sale de la situación? El Estado danés no va a ayudar y tampoco a intervenir, porque como ciudadano europeo puede buscar trabajo aquí. Las demás personas que viven en la calle no van a poder ayudarle con consejos y trucos, porque no se pueden comunicar con él. ¿Sobrevivirá el invierno?
  3. Eres una persona transgénero y tienes la mala suerte de haber nacido en una familia ultra religiosa y conservadora. Tu familia te rechaza, por lo que te echan del apartamento en el que vives. Cuando intentas conseguir un trabajo, tu nombre, tus papeles y/o tu aspecto físico te delatan. No consigues el trabajo. Cuando intentas buscar ayuda en casa de tus amigos y conocidos, si no tienes la suerte de contar con gente que te apoye, tampoco encontrarás una reacción mejor que la que encontraste en tu familia. Al final, ¿de qué vives? ¿y dónde?
  4. Tienes VIH y estás enfermo de SIDA. Tus posibilidades de trabajar se ven muy mermadas. Tu red social desaparece. Tu familia no te apoya. Pierdes el apoyo de tus conocidos. Tu seguro médico no te cubre. Tu estado físico empeora. ¿Cómo pagas tu tratamiento? ¿Y la cama en la que acostarte?
  5. Eres hija de inmigrantes árabes. Tu piel es oscura. Tu aspecto despierta claramente recelo en este mundo islamófobo en el que vivimos. Tu nombre en el CV hace que nunca te llamen para hacer una entrevista. Tu género también te dificulta las cosas dentro de la comunidad en la que vives. Si tu apoyo familiar o social cae, ¿cómo te mantienes?
Y no sigo porque me puedo pasar horas nombrando motivos...

La vida es muy dura para mucha gente. Lo increíble es que los demás nos creamos inmunes a las desgracias que no nos son tan ajenas como pensamos.

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23 octubre 2010

Jornada Internacional de Lucha por la Despatologización de las Identidades Trans

Hoy 23 de octubre de 2010 se celebra la Jornada Internacional de Lucha por la Despatologización de las Identidades Trans (International Day for Depathologization of Trans Identities) y desde mi blog quiero sumarme a la iniciativa y recordar que es muy importante que consigamos la retirada del trastorno de identidad de género de los catálogos de enfermedades: el DSM de la American Psychiatric Association, cuya versión revisada aparecerá en el 2013, y el CIE de la Organización Mundial de la Salud, que saldrá en el 2014. Por eso tenemos como objetivo el año 2012.

Desde aquí os invito a conocer y promocionar la campaña que encontraréis en esta web. Los objetivos son:

  1. La retirada del TIG de los manuales internacionales de diagnóstico (sus próximas versiones DSM-V y CIE-11).
  2. La abolición de los tratamientos de normalización binaria a personas intersex.
  3. El libre acceso a los tratamientos hormonales y a las cirugías (sin tutela psiquiátrica).
  4. La cobertura sanitaria pública del proceso de reasignación de género.
  5. La lucha contra la transfobia: el trabajo para la formación educativa y la inserción social y laboral de las persones trans, así como la visibilización y denuncia de todo tipo de transfobia institucional o social.



Octubre Trans 2010 (español) de Stop Trans Pathologization.

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17 julio 2010

La mejor dieta de adelgazamiento

La mejor dieta de adelgazamiento no tiene nada que ver con comer tal o dejar de comer cual, con hacer deporte, con descansar, trabajar, estresarse o dormir bien. No. La mejor forma de adelgazar es ser infeliz. O al menos esto es lo que me está pasando a mí. En aproximadamente un mes he perdido 5 kilos sin buscarlo ni pretenderlo. Sin embargo, cuando intento adelgazar no lo consigo. Extraño, ¿no? 

Que recuerde la otra vez que he adelgazado de este modo ha sido también en una situación en la que estaba en el fondo del abismo. Aparentemente cuando no ves luz se te olvida hasta comer. Y no comer es la verdadera forma de adelgazar.

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04 mayo 2010

La terapia cráneo-sacral en lo profesional

Siendo una persona muy escéptica por naturaleza, las terapias alternativas no me suelen parecer lo suficientemente racionales ni lógicas como para darles una oportunidad. Ayer, sin embargo, tenía la posibilidad de probar una de estas terapias hecha por una persona que se dedica a ello y que al mismo tiempo me es muy cercana, y decidí darle esa oportunidad.

No sé si sabéis lo que es la terapia cráneo-sacral, pero básicamente consiste en que la terapeuta te coloque las manos en distintas partes de la cabeza y el cuerpo y no las mueva durante un buen rato. Ella tiene que notar lo que define como el movimiento natural que se produce en tu cuerpo y tú simplemente tienes que estar allí tumbada concentrándote en lo que sientes. Dura en total algo menos de una hora.

Después de probarlo, realmente estaba en un estado extremadamente sensible y confuso no muy habitual en mí y no pude explicarle a ella lo que quería oír, que era cómo me había parecido la parte terapéutica y profesional del asunto, así que voy a hacerlo aquí.

Al empezar mi corazón latía con rapidez, así que me era difícil sentir algo que no fueran sus manos frías y mi corazón martilleando en mi pecho. Pero luego algo cambió y me relajé, mi corazón empezó a latir con más calma y sus manos dejaron de parecerme frías. Más bien al contrario, muy calientes. Por momentos noté calor intenso en el centro del pecho y a ratos notaba mi pulso con intensidad en distintas partes del cuerpo donde no suelo notarlo. 

Al terminar hablamos un poco y ella me dijo que estaba intentado concentrar su energía en el centro de mi pecho, y eso me sorprendió porque era el mismo lugar en el que había notado el calor. Pero lo que más me sorprendió de todo es que me dijo que notaba mucho movimiento en la cadera izquierda y ese es justo el lugar del cuerpo donde tengo una lesión en los últimos días aunque ella lo desconocía. Lo cierto es que tener su mano sobre el sitio que me dolía calmó sin duda el dolor.

Lo más notable sin embargo es que después de irse a lo largo de la tarde el dolor en la cadera fue mucho menor que había sido hasta entonces y, sobre todo, no sentí ninguna arritmia en el corazón como suelo.

Mi conclusión: sigo siendo muy escéptica. No creo en esas transferencias de energía y curaciones mágicas solo por tocar o por concentrarse en una parte del cuerpo. Sin embargo sí que creo que el estado que te induce semejante experiencia es muy relajante y con ello puede contribuir a una mayor salud al eliminar el estrés. También creo que probablemente el calor de una mano si es aplicado durante un rato es suficiente para mitigar un dolor. Por último, tengo claro que a todos nos gusta tener contacto físico y ser tocados y eso puede contribuir a la sensación de bienestar que uno obtiene por medio de esta terapia. 

¿Volvería a hacerlo? Sí, claro, pero probablemente solo con ella.

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10 abril 2010

Enfermedades leves, graves y distintos modos de afrontarlas

Las personas que no tienen una enfermedad seria creo que tienen una tendencia a dejarse afectar enormemente por alguna pequeña enfermedad que en la práctica no debería tener tanta influencia en sus vidas. Al contrario, las personas que tienen enfermedades muy graves a menudo se comportan por varios motivos como si no tuvieran tanta o ninguna importancia, e intentan dejar que sus enfermedades no controlen sus vidas, aunque eso sea prácticamente imposible.

Así por ejemplo no es extraño oír de alguien que tiene cáncer y parece alegre, lleno de vida. De alguien que tiene una enfermedad terminal y no se nota hasta que te lo dice. De alguien que tiene una minusvalía grave y no deja que se interponga en su camino para vivir una vida plena. En el otro extremo tampoco es nada sorprendente ni nuevo oír sobre personas que porque tienen alguna cosa como ovarios poliquísticos, acné, unos kilos de más, demasiado pelo en la cara o algo similar (es decir, algo que no es en ningún modo peligroso ni que debería afectar de forma grave a sus vidas) parece que no pueden planificar su día ni sus vidas sin tener en cuenta ese detalle para todo.

Me pregunto si es porque los muy enfermos se han visto obligados a no dejarse afectar por esas otras pequeñeces que tenemos todos, o si es porque existen distintos tipos de personas y las que destacan son las que se comportan de forma no opuesta a lo que cabría esperar según la lógica.

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07 abril 2010

Si viviéramos como animales no habría espacio en los psiquiátricos

Cada vez que veo uno de esos documentales sobre la vida animal no puedo dejar de asombrarme ante las cosas horribles que se ven forzados a vivir. Ataques por depredadores, accidentes terribles, pérdidas familiares de formas que para nosotros superarían el límite de la crueldad, abusos, lesiones mínimas que para ellos suponen una muerte segura... Sus vidas jamás de los jamases acaban de forma agradable: entre las fauces de algún otro ser más fuerte como un león, desmembrados y despellejados mientras todavía están vivos o ahogados mientras el cocodrilo los revuelca en el agua... Los miembros de su grupo mueren ante sus ojos de las formas más espeluznantes. Sus hijos son devorados en cuanto nacen, incluso tal vez por la nueva pareja sexual de la madre... Es decir, sufren cosas terribles que nosotros en nuestras sociedades humanas, incluso siendo animales, no seríamos capaces de afrontar y seguir nuestra vida como si nada hubiera pasado. Nosotros desfallecemos por cosas nimias en comparación. Si tuviéramos que soportar las cosas que ellos soportan y viven cada día no solo no habría espacio en los psiquiátricos sino que no habría gente sana para poder mantenerlos.


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04 marzo 2010

Respeto por la sangre

Voy a mi médico de cabecera y me dice que me tiene que hacer uno de esos análisis de sangre rápidos que hacen aquí cuando no te quieren mandar al laboratorio. Consiste en un pinchazo en la yema del dedo que hace que sangres unas gotitas que son absorbidas por un tubito de plástico. Luego la sangre de ese tubo se mete en un líquido transparente y todo dentro de una máquina que lo analiza en unos segundos.

A lo que iba. Me pincha en el dedo y sin ponerse ni guantes ni nada como no sangraba suficiente empieza a presionarme en la yema. De repente, la sangre salta de golpe y se mancha en los dedos. Y a continuación tenemos esta conversación:
Yo: Ya veo que no te da miedo que te caiga sangre en las manos.
Médico: No, no de ti. 
Yo: Pero tú no puedes saber lo que yo hago en mi tiempo libre.
Médico: Ya, pero bueno. Con algunos pacientes que tengo sí que me pondría guantes, pero en general no me preocupa.
Yo: Pero si alguien tiene hepatitis, VIH o similar no se puede saber sin analizarlo.
Médico: Es verdad, pero da igual.
Yo: Pues eso es un poco tonto.
Médico: Será la costumbre.
Yo: Es decir, que le has perdido el respeto a la sangre.
Médico: No, siento mucho respeto por lo que la sangre nos muestra sobre medicina, genética, el cuerpo humano... Pero no tengo respeto por lo que hay entre los glóbulos, es decir, los virus, bacterias, hongos y semejantes.

Como ya decía en otra entrada, la gente que trabaja en medicina aparentemente es la que menos cuidado tiene en no contagiarse. Sencillamente es increíble. 

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