11 abril 2012

¿Por qué hay unanimidad en que estoy mejor delgada?

En los últimos dos años he adelgazado sin buscarlo de forma activa bastantes kilos, especialmente en proporción a mi cuerpo de pequeño tamaño. La última vez que estuve en España pesaba bastante más, creo que para ser exactos unos 12 kilos más. Mis amigues y toda la gente allí no me ha visto en el día a día, y por tanto tenían esa imagen de mí con un determinado cuerpo que ya no se corresponde con la realidad presente. Por eso, esta vez al volver TODES sin excepción ha comentado mi peso, mi aspecto físico, el cambio. Y todes, de forma unánime, han decidido que estoy mejor así. Todos los comentarios han sido positivos. ¿Pero por qué es una opinión unánime? ¿Cómo es posible que todes estén de acuerdo en esto cuando por lo general la gente no está de acuerdo en otros aspectos muy similares sobre el aspecto físico como el estilo de ropa, de pelo, etc.? Mi pelo despierta opiniones diversas, mi peso solo una. ¿Por qué no le puedo parecer más atractiva a alguien con 12 kilos más? ¿Por qué todo el mundo da por hecho que el adelgazar es algo que he buscado y que por tanto debe recibir alabanzas? Tal vez es por ejemplo resultado de una enfermedad. ¿Por qué se siente la gente con el derecho de hablar de mi cuerpo o mi peso ahora solo porque no estoy lo que elles identifican como gorda? Bueno, no, también hablaban antes de mi cuerpo, para criticarlo y aconsejarme adelgazar, para comentar lo que comía, la ropa que me ponía, lo poco sano de mi peso, la necesidad de controlarme, la falta de atractivo sexual de mis lorzas...

La gordofobia de nuestra sociedad moderna está tan extendida que nadie se plantea lo adecuado de un comentario positivo acerca del adelgazar o negativo acerca del engordar. Se da por hecho sin pestañear que todes deseamos tener un tipo de cuerpo determinado porque en este momento histórico claramente solo ese tipo de cuerpo es el que puede ser considerado sano, bello y atractivo sexualmente. Y todavía más por supuesto si es un cuerpos leído como perteneciente a una mujer

Sin embargo, ¿quién diablos le ha dicho a nadie que yo quiero ese cuerpo o que mi afectividad y sexualidad tienen que depender de mi delgadez o la de las personas con las que me relaciono? No claro, sería descabellado que fuera de otro modo. ¡Habría que estar loco o no ser normal! Pues eso, normatividad corporal, que nos afecta a todes de mil formas diferentes, no solo en cuanto al género/sexo.

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4 comentarios:

  1. Estoy completamente de acuerdo contigo en que existe una clara normatividad en cuanto a lo que se entiende por un cuerpo atractivo; normatividad con la que nos han machacado de forma continuada desde pequeñes. Tanto es así que, en la actualidad, la mayoría de las personas de manera inconsciente suelen sentirse atraídas hacia cuerpos delgados con mayor frecuencia… Me atrevería a decir que es algo similar a lo sucede con el tema de la heterosexualidad normativa.


    No obstante, parece claro, o al menos la ciencia médica así lo plantea, que las personas de complexión delgada son menos propensas a tener problemas de salud que las personas con sobrepeso y, sobre todo, obesas (insuficiencia coronaria, colesterol, artrosis en las rodillas, diabetes, etc.). Así que, en cierto modo, es entendible que la sociedad relacione la delgadez, siempre que no sea causada por trastornos alimenticios, con la salud.


    Otra cosa es la atracción sexual… y aquí sí pienso que tienen mucha influencia los valores “castrantes” recibidos en la educación, que inhiben nuestra capacidad natural de sentirnos atraídes por cualquier tipo de persona, independientemente de la complexión de su cuerpo, de su género, del color de su piel, etc. De todas formas, me sigue resultando curiosa la atracción sexual hacia personas con obesidad mórbida… Aunque hay pelis porno rodadas con gente muy gorda. Por algo será. ;-)

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  2. Esto parece bastante común, por desgracia.

    Yo he vivido las dos facetas, ser una niña gordita que recibía burlas constantes, y, después de acabar la adolescencia, estar casi continuamente en bajo peso durante años.

    Cuando estaba en bajo peso, unas pocas personas me decían que estaba muy delgada, muchas otras que era una suerte poder atiborrarme a comida y no engordar. Y me lo decían cuando les acababa de contar que estaba preocupada por no conseguir engordar, que no subía de 50 kg por más que hiciera.

    Ahora estoy en un peso sano para mí, tengo más energía, mi hipotensión mejoró mucho, y me da igual si engordo más, no cambio mi bienestar por una tripa plana ni borracha.

    La mayoría de chicas modelos tienen una proporción altura-peso incluso menor de la que yo tenía, y sin duda tomarlas como ideal de belleza universal para todas es misoginia pura. Una mujer a dieta constante y demasiado delgada es una mujer debilitada que podría sacar mucho más partido a su vida, física y mentalmente, si estuviera en su peso natural.

    Y a la persona anónima que habla de obesidad, el problema no es el sobrepeso sino el estilo de vida. Nadie diría que unx jugadorx de rugby está "obesx", por ejemplo. Hay muchas menos personas gordas con problemas de salud realmente atribuibles al peso que las que sufren a diario las consecuencias de la "gordofobia", y contra eso no hacen campañas.

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  3. Anónimo14/4/12 9:55

    Joy, supongo que me expresado mal al equiparar las personas con sobrepeso con las personas obesas... habría que definir qué entendemos por cada cosa.

    Por supuesto, nunca hubiera pensado en un jugador de rugby como persona obesa. La verdad es que tenía en mente otro tipo de cuerpo menos musculado. :-)

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  4. Ciertamente, gordura y enfermedad son dos conceptos tan a menudo unidos no por una base científica, sino foba.

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