05 octubre 2011

Cliente potencial

Con este aspecto que llevo normalmente, y cada vez más y más, que desde luego no parece ni muy normativo ni muy pudiente económicamente o ni siquiera adecuado para mi edad y mi supuesto género, me doy cuenta de que cuando tengo que interactuar en la sociedad la mayor parte del tiempo, aunque no debería, me dificulta las cosas. Mi opinión se escucha menos. Y se me da hasta menos espacio físico para existir en muchos ambientes.

Un ejemplo muy claro es el tipo de relaciones comerciales que tengo.

Cuando entro a las tiendas los dependientes no se dirigen a mí, no quieren atenderme. Si yo me acerco, empiezan siempre ignorándome. Los demás clientes se saltan mi turno, o lo intentan. Y en ocasiones incluso veo al vigilante de seguridad con un ojo puesto sobre mí. Mi aspecto de clase baja, alternativo, inmigrante, no cishetero aparentemente me convierte en lo opuesto de un supuesto cliente potencial al que escuchar, al que contestar, al que dirigirse. En su mente está claro que yo no voy a comprar nada allí, si acaso intentar robarlo.

Sin embargo, cuando me paseo por el centro de Copenhague y están los jóvenes que intentan vender suscripciones a Amnistía Internacional, Greenpeace y demás, aparentemente siempre soy un cliente potencial. Algo de mi aspecto dice en su mente que yo voy a comprar una suscripción. Y lo mismo sucede cuando ando por tiendas de cosas deportivas, cosas de segunda mano, cosas menos maintream o alternativas... o lugares o personas que venden drogas, pornografía y demás. En su mente está claro que voy buscando algo y voy a usar mi dinero, voy a comprar algo.

En ambos casos quieren mi dinero, y en ambos casos me valoran solo por mi aspecto. Mi supuesta pinta "quinqui" me abre unas puertas comercialmente y me cierra la mayoría... hasta que muestro mi dinero. Pero, ¿estoy acaso buscando droga cada vez que paso por Pusher Street en Christiania? ¿Y no necesito comprar pan si estoy en la panadería?

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3 comentarios:

  1. MrDisfórica5/10/11 18:26

    Si trabajaras en el mismo sitio que yo, te aseguro que te desesperarías con el tema de las normas y la apariencia externa… Bueno, directamente, no podrías trabajar allí. Se trata de un campus tecnológico, por no decir prisión, perteneciente a una multinacional de ingeniería, extremadamente conservadora (léase Opus Dei).

    Allí existe un modelo social de obligado cumplimiento que todo empleado debe acatar, al más puro estilo ‘1984’. Los “antisistemas”, como ellos los llaman, no son bienvenidos. Se nos quiere calladitos y mirando hacia abajo, como borregos… Y lo hacemos por miedo al despido, que es lo más triste. :’(

    En esta especie de régimen dictatorial, los hombres son “hombres” y las mujeres son “mujeres”, como Dios manda. No hay más opciones ni es posible que las haya. Además, los varones, que son mayoría, son del tipo “yupi agresivo” (traje de chaqueta, pantalones de pinza, camisa, polo, gomina, etc.) y las mujeres del tipo “chica de recursos humanos” (tacones, faldita, maquillaje, pelo largo, etc.). Ni qué decir tiene que existe un claro ambiente opresor cisheteronormativo y machista.

    Por lo que he podido observar, sólo entre diez y quince personas, tirando por lo alto, destacamos sobre el resto en cuanto a forma de vestir, peinado o alguna otra característica del aspecto exterior. ¡¡Y en total somos más de 2.500 empleados!! El nivel de conformismo de la gran masa uniforme es increíble. De verdad, esto parece un experimento sociológico. “¿Hasta dónde es capaz de llegar el aguante del ser humano?”, se preguntarán desde la cúpula directiva.

    Ésta mi vida, de lunes a viernes… Pero un día de éstos, en medio de una reunión, me voy a desnudar y empezaré a gritar: “¡¡¡miradme las tetas, cabrones!!! ¡¡¡AHHHHHHHHHHGGGGG!!!”. Y luego me pondré a correr, como una loca, por todo el campus… ¡A tomar por culo, joder!

    Uff, qué bien me he quedado. :)

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  2. MrDisfórica... no jodas tía... y el jefe de esta empresa de ingeniería... ¿no será por casualidad un señor catalán con cierto parecido al Conde Drácula? O_O ¿O es que el Opus tiene varias ingenierías de estas para torturar a las incautas? En cualquier caso, conozco bien esta historia. ¡Yo fui administrativo en una ingeniería del Opus! Diosa... ¡y hace poco me escapé!

    Nunca olvidaré lo que comentó un facha un día a la hora de comer. "Oye, yo no soy sectario. Es verdad que suelo votar al PP, pero otras veces voto a Democracia Nacional." Ó.Ò

    Y la que dijo, "A mí me gustan las guerras de antes, cuando los hombres se cogían su espada y su escudo y se daban de hostias hasta que sólo quedaba uno en pie, en nombre del honor de su chica." La de indigestiones que padecía...

    ¡Puñetero OPUS DEI! ¡Machifascistas de mierda con sus tentáculos en todo! ¡Nunca mais! Huye tía por lo que más quieras, yo aún no me he recuperado del todo... Habrá que formar el colectivo de Víctimas Laborales del Opus Dei... O.O

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  3. MrDisfórica11/10/11 18:22

    Mikiencolor, creo que no hablamos de la misma compañía, pero seguro que existen multitud de empresas “opusinas” que, como bien dices, se dedican a torturar a sus empleados, especialmente a los menos conformistas.

    Llevo demasiado tiempo soportando este tipo de ambiente “yuppie cortijero”, pero, algún día, me escaparé. Gracias por el consejo.

    Por cierto, he leído varias entradas de tu blog… y me encanta tu sensibilidad. No es muy habitual encontrar chicos como tú, así que me alegro de haberte conocido. :-)

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