04 septiembre 2011

El interés de dos tetas

Cada vez que voy a la playa aquí en Copenhague lo noto. Dos tetas desnudas despiertan mucho interés y una atención casi paranormal. Ya hace años que aquí en Dinamarca dejó de ser normal hacer topless. Pero a mi vena naturista queer y rebelde ese puritanismo forzado no le va muy bien. En consecuencia, las miradas cada ocasión son muchas. Y no muy discretas. Pero todavía es más claro cuando la visita a la playa es en un día como ayer, en el que ya no hace calor y la gente no se baña y tampoco está en bañador. Yo, que tengo como intención nadar en el agua fresca aprovechando los últimos días antes del horror del invierno danés, aparentemente tengo también que aceptar a ese grupo de abejorros en busca de fotos con el móvil, comentarios e incluso bromas.

Ayer me estoy metiendo en el agua y llegan dos payasos corriendo. Empiezan a gritarme algo. Me doy la vuelta y como insisten, me acerco hacia la playa a ver qué pasa. Me gritan desde la orilla que hay algas y que no puedo meterme en el agua. Como no hay nadie más en el agua y es cierto que a veces las playas danesas se llenan de microalgas venenosas entre las que no se debe nadar, un poco irritada por haberme jodido el baño ahora que ya estaba a medio camino, salgo del agua hacia los dos pavos que están clarísimamente disfrutando del espectáculo de tener a una persona con tetas yendo hacia ellos. Se van riéndose. Me pongo la camiseta y me acerco a ver qué pasa. Y resulta ser un grupo de machotes estúpidos (¡en una despedida de soltero!) que solo tenían ganas de jugar con lo que ellos identifican como una mujer. Un poco más irritada me vuelvo a mi bolsa, me quito la ropa otra vez y me meto al agua a nadar. Por supuesto, cuando salgo tengo a otro tío discreto que en una playa enorme y casi vacía se sitúa a un metro y medio de mí a mirarme mientras me seco y me visto.

Que me quite la ropa no significa que busque que nadie me observe, me sexualice y todavía menos me convierta en objeto de sus bromas. Que encima venga de lo que aparentan por su comportamiento ser machistas hombres cisgénero heterosexuales no lo hace precisamente mejor. Especialmente porque esos hombres se comportan así al ver tetas y en consecuencia identificarme con una mujer, y además una mujer aparentemente dispuesta a soportar ese tipo de tratamiento porque si no, no me quitaría la ropa. Y esto todavía se vuelve más visible al compararlo con su comportamiento minutos antes. Cuando llego con mi aspecto nada femenino, nada sexualizado, claramente andrógino y difícil de identificar, cuando tengo la ropa puesta, ninguno de esos hombres se preocupa mínimamente en percatarse de que existo, cosa que me va muy bien porque voy a nadar no a ligar. Sin embargo, en cuanto me quito la ropa y descubren que debajo de ese aspecto indefinido hay algo con tetas, es decir, algo que ellos creen follable, se les acaba la indiferencia. 

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15 comentarios:

  1. ¿Por qué nadie habla nunca del machismo en los idealizados 'desarrollados países nórdicos'? Gracias por hacerlo tú. Siguen siendo vikingos

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  2. Son un par de tetas preciosas
    y muy bien puestas
    A esos que les den!

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  3. Hola Lille,
    entiendo bien lo que cuentas y és importante que estas cosas se digan claramente. De todas formas me gustaria matizar que el impulso sexual o eròtico suele ser muy fuerte en el ser humano y dificil de canalizar. Yo me identifico más como hetero aunque no descarto otras opciones si en algún momento lo siento así. El caso és que cuando voy a la playa y veo una chica en toples me resulta tremendamente dificil no sentir atracción. No entraré en los motivos del porqué però creo que si podemos pararnos a contemplar un vestido, un peinado o un tatuaje, no creo que una mirada discreta a un cuerpo que nos atrae sea un motivo de ofensa.
    Otra cosa és que al establecer comunicación, el observador no sea capaz de ver otra cosa que las dos tetas, però gente así te la encuentras en cualquier sitio, no solamente en la playa.
    Besos.

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  4. Lo mismo que a ti te gusta enseñarlas, hay quien disfruta mirandolas.

    Si no quieres que te las miren, no las enseñes, y si las enseñas, tendras que soportar que haya gente que las mire.

    Asi de simple. No busques tres pies al gato.

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  5. Anónimo5/9/11 17:22

    Si te miran las tetas mal, si no te las mirasen, peor.

    Ademas, vas a otro pais a hacer cosas que no son habituales y te indigna su reaccion?

    Y si, los tios tenemos hormonas y nos ponemos cachondos, igual que una tia le pone a cien irse de compras. Es lo que hay, aceptalo.

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  6. Anónimo5/9/11 21:04

    DIOS MIO, PORQUÉ CREASTES A ESTOS SERES TAN INÚTILES QUE SE LLAMAN MACHOS?

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  7. Anónimo6/9/11 8:29

    Eres Preciosa.
    Imbeciles hay en todas partes.
    Piensa como sería la experiencia en un pais musulman.

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  8. Anónimo6/9/11 9:09

    Pues por joder, Anónimo. Por joder.

    Atte. DIOS.

    P.D.: se escribe "creaste", sin la ese al final.

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  9. Para los que tenéis tanto interés en la foto, os recomiendo que leáis esto: http://lilleskvat.blogspot.com/2011/09/esas-tetas-no-eran-mias.html

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  10. Y aquí os dejo un enlace con muchos más comentarios a esta entrada sacado de Menéame: El interés de dos tetas.

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  11. Anónimo6/9/11 18:45

    confiesalo nena tu vas buscando polla

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  12. Personalmente me hubiera acercado en todo caso para aplaudirte, porque hace falta valor para meterse en el agua cuando el resto ni se quita la ropa :)

    Que hay ceporros medievales aún hoy en día, eso ya se sabe. Por suerte, parece que cada día hay un poco menos, aunque el ritmo es desesperantemente lento.

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  13. joer qué pereza los comentarios! :D

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  14. Anónimo6/9/11 19:57

    Hambre de atención es lo que tienes.

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  15. MrDisfórica7/9/11 18:09

    Cada vez me apetece menos leer los comentarios de Menéame porque, salvo excepciones, reflejan el pensamiento de la aplastante mayoría, con el que, por suerte o por desgracia, no suelo identificarme. Desde que conocí Menéame (en 2006) hasta la actualidad, a medida que el sitio se ha ido haciendo popular, la calidad de los comentarios ha ido cayendo en picado. Un ejemplo de ello es cómo se votan positivamente los comentarios bromistas, a veces de mal gusto, frente a los que exponen argumentos, sobre todo si éstos no siguen la norma establecida por la mayoría. Este hecho resulta especialmente llamativo cuando aparece algún tema que supone una diferenciación entre hombres y mujeres. Desgraciadamente, Menéame es un fiel reflejo de la sociedad, y ésta es ¡MACHISTA!

    Como ya han dicho por ahí, no creo que las personas que siguen este blog de manera cotidiana hayan pensado, en ningún momento, que la chica de la foto fuera Lille (yo ni siquiera conocía a esa modelo, pero di por hecho que no era ella).

    En cuanto al tema del post, una cosa es mirar, de manera natural, a una persona que está desnuda - somos animales curiosos y sexuales, ¿no? -, y otra muy distinta es molestar a esa persona con miradas incisivas, comentarios jocosos o risitas inmaduras. Esto demuestra una mente poco experimentada y, por tanto, escasa amplitud de miras. ¿Habrá algo más natural que un cuerpo desnudo? Desde el mismo momento en el que la desnudez provoca este tipo de reacciones y se convierte en una especie de obsesión entre los miembros de una sociedad, queda claro que estamos desnaturalizados, reprimidos… neuróticos, en definitiva, tal y como sucede con los animales que viven en cautividad.

    Como humana, yo tampoco puedo evitar mirar, a veces, a otras personas cuando están desnudas en la playa (y no tengo por qué evitarlo, no es nada malo). Es normal sentir curiosidad por la anatomía de los otros y que éstos la sientan por la tuya. La diferencia es que lo hago con naturalidad y discreción, respetando el espacio vital de cada uno y sin que resulte forzado. En resumen, el problema no es que la desnudez despierte una curiosidad sana o, incluso, un impulso sexual instintivo entre los individuos, sino que exista una auténtica obsesión hacia los pechos, las vulvas o los penes ajenos, precisamente porque no se vivan como algo natural y cotidiano.

    Asimismo, me resulta fastidioso que ciertas personas (normalmente, hombres) se sientan con el pleno derecho de molestar a otras personas (normalmente, mujeres) que sólo desean disfrutar de un rato de playa, sin más intención que ésa. Me entristece que haya gente que se tome ese tipo de libertades, las cuales han sido asimiladas como algo normal e incuestionable en nuestra sociedad machista.

    Dicho esto, sólo me queda comentar que yo también quiero ver tus tetas, Lille… Jajajajaja XD

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