10 noviembre 2011

Anarquista relacional

Como decía aquí, he dejado de usar el término poliamor para referirme a mí. Y en mi propio blog he cambiado la descripción que hay bajo el título a anarquista relacional. La palabra, al igual que su símbolo (este que veis aquí), los he sacado del ambiente queer sueco, con el que ahora me identifico más. Con ella no quiero decir que soy algo, sino que vivo de un determinado modo, pero también que mi ideología es esa. 

Lo que explico a continuación es mi propia forma de entender las relaciones. No sé si se corresponde con exactitud con el término sueco anarquía relacional, pero creo que si no es así, se parece bastante. Necesitaré conocer a más gente que viva así para ver si ellos ven las cosas como yo.

Cada relación establece sus propios principios y no hay NADA que esté predispuesto o que sea un requisito esencial para tener una relación con alguien. Cada 2 personas (o más si la relación se inicia con más de 2 personas) establecen un acuerdo que también se va cambiando según tanto las personas como la relación que han establecido entre ellas evolucionan. Ese acuerdo puede incluir cualquier cosa y es independiente del acuerdo que se tiene con las otras personas con las que se tiene una relación. Con todas las personas se tiene potencialmente una relación. Amistad y amor no se separan. El sexo no es algo excluyente para definir el tipo de relación que se tiene. Y tampoco es algo que solo se tiene con una de las relaciones necesariamente. Tener sexo con alguien en algunas ocasiones no significa necesariamente que se desee tener siempre ni que se pueda contar con ello, dependerá de lo acordado. Compartir con alguien la cama o la casa no significa que esa persona tenga prioridad, derecho a saber, derecho a vetar, derecho a decidir sobre aspectos que no le conciernen, etc. No hay jerarquías. Solo acuerdos diferentes. Y tampoco celos, porque nadie tiene propiedad sobre nadie, nadie miente a nadie y nadie tiene más derechos, mayores prioridades o una posición más elevada.

Básicamente se trata de tener una vida en la que puedas explorar diversas posibilidades de modo también diverso con cualquier persona por la que sientas algún tipo de interés. Una vida en la que las relaciones se ven como lo que surge como resultado de un acuerdo, negociación, contrato, alineación de expectativas o como se desee llamarlo. Y lo que puede surgir es completamente diferente con cada persona e independiente de lo que se tiene con las demás personas. Una vida en la que se acepta que las relaciones son algo fluido, igual que lo son los sentimientos, los deseos, las identidades, etc. Una vida en la que las obligaciones, la forma de organizarse, la estructura de tus relaciones y demás se adapta a tus necesidades y las de las personas con las que estás y no a lo que la sociedad impone como normas fijas. Una vida en la que cada relación se establece con libertad y respeto. Y en la que nadie se siente oprimido, engañado, inseguro, abandonado... 

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2 comentarios:

  1. Hola. Considero que lo más importante a estas alturas en la búsqueda de identidad de uno mismo es, precisamente, podernos librar de las definiciones. Las terminologías específicas inducen en la mente arquetipos conductuales que privan de flexibilidad a la psique. Estar siempre dispuestos, con la mente y el corazón abiertos a cualquier cambio o nueva situación, es una condición humana que no puede ser delimitada por definición alguna. Gracias a los límites existen las formas, mismas que son indispensables para no caer en el caos. La libertad no implica la ausencia de dichas formas, sino la posibilidad de que estas se mantengan en movimiento siempre, pues el movimiento es la característica principal de la Vida.

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  2. Anónimo5/1/15 9:50

    miren yo creo que la monogamia es antinatural y no necesito científicos ni ideologías políticas que me avalen, es simple sentido común, la monogamia es una forma de contrato no escrito, en el que dos personas acuerdan una serie de condiciones, entiendan que esto es válido no solo para casados sino también para parejas de hecho o novios, pues bien, estas condiciones amparadas por la moralidad y las costumbres pre-establecidas se reducen a que ambas personas se pertenecen mutuamente, que el sexo y el amor solo pueden darse entre esas dos personas y que si quieren relacionarse con otras personas han de cortar, es un poco como si no pudiéramos tener más que una vivienda en alquiler y si quisiéramos cambiarnos a otra tuviéramos que cortar el contrato para irnos a otra.
    Yo no soy de esas personas que se mete a una ideología política para buscar un sentido a la vida y que me inculque unas ideas que propagar, pues ideas como la horizontalidad, el poliamor, la pedagogía libre, dialógica y activa, entre otras cosas como el gusto por la arquitectura barroca, gótica, oriental o árabe tradicional que no tienen que ver con la ideología anarquista han sido bases de mis valores por iniciativa propia antes de conocer cualquier doctrina ideológica sea marxismo o anarquismo.
    Ahora bien, el anarquismo y la monogamia son irreconciliables por la sencilla razón de que el anarquismo es libertad y la monogamia coarta esa libertad en tanto en cuando prohíbe expresamente la relación humana con otros.
    Para mi la sociedad ideal sería para cualquier institución ya se apolítica, amorosa o económica entre otras, la que parta como base de la amistad, una relación basada en la mutua confianza, abierta y normas de convivencia conocidas por todos. Pues es la única forma de relación humana natural y sana para el ser humano

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